:::: MENU ::::
PILYCRIM - BODEGAS NAVARRO

COLEGIO PROFESIONAL DE PERIODISTAS DE ANDALUCÍA

21 oct 2021

  • 21.10.21
Moriles acogerá los próximos días 23 y 24 de octubre la vigésimo tercera edición de su tradicional cata de vinos, esta vez bajo la marca Expo Wine Moriles. La celebración de diferentes catas sensoriales en las propias bodegas y lagares que participan en esta cita será uno de los platos fuertes de esta edición que, de nuevo, pretende descubrir a sus visitantes la riqueza y calidad de sus vinos.


Los vinos de Moriles destacan por sus características de color, aromas y sabores específicos, vinos de gran finura y calidad que le otorgan una singularidad inconfundible que las bodegas de Moriles protegen y miman año tras año. "Estos vinos tradicionales proceden, en su mayoría, de la variedad Pedro Ximénez, pero no son hoy los únicos vinos que Moriles atesora y es capaz de elaborar", destacan desde la organización de la Cata, un evento que realizará diversas degustaciones con el objetivo de dar a conocer la amplia variedad de caldos.

Vinos jóvenes afrutados, vinos de tinaja, vinos nuevos del año, vinos finos, amontillados, palos cortados y finos viejos, o vinos dulces Pedro Ximénez auténticos, la mayoría de ellos vinos en rama, sin filtrar y sin estabilizar, mostrarán todas sus características en esta cata. 

"El lema de esta Cata dice Sueña Moriles, en Rama y mucho más, porque sus tierras de albarizas y su microclima junto a las variedades Pedro Ximénez y otras autóctonas como la Monte Pila, la Torrontés, la Balady Verdejo, la Moscatel…hacen posible un mundo de vinos para todos", sostienen desde la Asociación de Bodegas de Moriles.

Una cata para todos

La Cata de Moriles, ya consolidada en el calendario para muchos, destaca por su carácter intergeneracional y su amplia propuesta gastronómica, pero también por su carácter formativo "para que los asistentes conozcan los tipos de vino, los procesos, y la tierra de un paisaje único".

Para ello, las ocho bodegas, lagares y cooperativas participantes abren sus puertas este fin de semana a quienes deseen conocer la riqueza vitivinícola de la localidad a través de un "formato más abierto, más seguro y más cercano".

"Moriles y sus bodegas se vestirán de fiesta y estará todo preparado para recibir a todos los que se registran cada día en la web catademoriles.es para disfrutar de un ambiente especial y de unos vinos únicos", insisten desde la organización.

Las catas sensoriales y las visitas, como actividades complementarias se desarrollarán en cada una de las bodegas, lagares y cooperativas entre el sábado 23 y domingo 24 en diferentes horarios, según bodega. Las plazas también son limitadas, por lo que es necesario realizar la reserva previa a través de este enlace.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR (ARCHIVO)
  • 21.10.21
Con frecuencia leemos algo en tono serio o no tan serio que puede dejarnos, cuando menos, con la pregunta en los labios, pensando qué habrá querido decir el comunicador. En caso de que la información pise el terreno irónico, es frecuente quedarnos entre la duda y la desconfianza porque el “tonillo” empleado nos descoloca. ¿Ironía?


Por “ironía” se puede entender “tono burlón con que se expresa algo” o, también, viene a significar “burla fina y disimulada”. Para matizar algo más, dicho vocablo se explica como “expresión que da a entender algo contrario o diferente de lo que se dice, generalmente como burla disimulada”.

Está claro que el campo de referencia es amplio, hasta el punto de que, con bastante frecuencia, es difícil captar el sentido que el hablante quiere darle a sus palabras. Palabras similares a “ironía” y con intencionalidad más fuerte podrían ser “sarcasmo”, “pulla”, “mordacidad”, “sorna”...

No es el caso de los tres valores que cito a continuación. Dicen que “alegría”, “amistad” e “integridad” son tres valores que, en estos momentos, cotizan al alza. Tengo gran duda ante dicha afirmación, máxime cuando las circunstancias sociopolíticas parecen ir por otros derroteros. El panorama social, en cuanto al comportamiento fuera de tiesto de parte de la población, está algo alejado de ese triángulo de valores y, de paso, se están derrocando algunos valores más.

El valor de la alegría lo entendemos como “un sentimiento grato y vivo que suele manifestarse con signos exteriores”; también se entiende como “emoción grata que nos hace ver la vida positivamente”. Dicha emoción es expansiva y necesitamos compartirla con los demás. Frente a las circunstancias adversas que puedan mostrar otras personas, la alegría aparece como positiva y optimista, aún en los peores momentos.

La alegría es una emoción que produce placer y felicidad. Es un sentimiento grato que nos obliga a ver el lado risueño y gracioso de las cosas, es decir, la cara más positiva de la vida. La alegría se contagia si somos capaces de compartirla. Cuando nos referimos a “júbilo”, el contenido se percibe como “viva alegría y, especialmente, la que se manifiesta con signos exteriores”, puerta que se abre de par en par frente al otro.

Doy una breve explicación de “integridad”. Cuando nos referimos a una persona diciendo de ella que ante todo es “recta”, “proba” e “intachable” estamos calificándola de honrada al cien por cien. “Probidad” significa “honradez” y da paso, en general, para afirmar que algo o alguien está “intacto”, “entero”, “no tocado” o “no alcanzado” por un mal. Es decir, “íntegro”.

Estamos ante un valor y una actitud vital de quien tiene entereza moral, rectitud y honradez en el obrar para hacer lo que debe. El comportamiento democrático se fundamenta en dicha integridad moral que guía su recto proceder. ¿Está dicha integridad al alza como valor? Tengo grandes dudas. Basta con mirar el escenario público y dar un vistazo al panorama. Hay muchos rincones no limpios.

Sobre la amistad (en el sentido más profundo de dicho valor), tampoco creo que sea un valor en alza ¿Cómo que no? Bueno, me desdigo. En sentido basto, tosco y sin pulir, puede que sí. La amistad, en su significado más profundo, es un valor que nos hace crecer como personas y nos enriquece hasta límites insospechados. Tengo que asentir que dicha amistad interiorizada es uno de los valores más valiosos que tenemos. Pensemos que “quien tiene un amigo, tiene un tesoro”, según dice el refrán.

Quisiera pensar que estamos ante una ironía aunque, en este caso, creo que no. Alegría, amistad e integridad son los tres conceptos que, como valores, nos dicen que “cotizan al alza”. Además, de cada uno se desgajan otros valores. Desgloso un poco el tema.

Sí que podemos admitir la importancia de dicho trío de valores, porque nos ayudan a crecer como personas. Estamos en unos momentos vivenciales marcados por un fuerte deseo de divertimiento a costa de lo que sea y de quien sea. Importa poco la tranquilidad de los que nos rodean, sean personas que buscan sosiego a la par que huyen de posibles contagios. Sigue presente el miedo a encontronazos con el virus, el cual ha dejado secuelas en bastantes personas.

La llegada del verano era el “doblón de oro” para resarcirnos de las limitaciones impuestas por el virus y compensarnos de inconvenientes aportados por un modus vivendi especial para no caer contagiados. Durante eñ encierro y el aislamiento, conversar con algún colega o amigo era un deseo inalcanzable dadas las circunstancias. Mente y cuerpo reclamaban un espacio de diversión o entretenimiento para poder holgazanear tranquilos con los demás.

Hay que admitir que la mayoría del personal ha cumplido las normas establecidas por las barreras sanitarias. Bien es cierto que, por otro lado, parte de los ciudadanos más jóvenes no han podido (querido) aguantar más tiempo dicha estrechez de movimiento y se han liado la manta a la cabeza (que viene a significar “actuar decidida y precipitadamente, de modo irreflexivo sin tener en cuenta posibles peligros, ni la opinión ajena”). Es decir, tomamos una decisión sin pensar en las consecuencias que pueda acarrear tanto para los demás como para uno mismo.

Los botellones juntan “mogollón” de gente que coincide en sus ganas por intentar pasarlo bien, ayudados por la ingesta de alcohol que les hace actuar de una forma desinhibida y alocada que, a veces, termina con actos violentos contra las personas y mobiliario urbano. Además actúan sin respetar el orden cívico.

Quienes llenan plazas y estadios no son amigos: son “amigotes”, convocados a través de las redes sociales. Decir “amigo” es decir “lo mío es tuyo y lo tuyo, de los dos”. Decir “amigo” es decir que “estoy tanto para lo bueno como para lo malo”.

¿Valores? Los valores se olvidan: vale más salir a la calle, como si de un juego infantil se tratara, a gritar, quemar, destrozar, apedrear a las Fuerzas de Seguridad para que se quiten de en medio… Y, sobre todo, es un juego “superguay” romper mobiliario, vehículos, escaparates y, después, desvalijar negocios. “Protestamos” para pedir orden, seguridad, derecho a… ¿Pero con la protesta va incluido el sabotaje? Dura paradoja.

Lo que viene a continuación está escrito con cierto “retintín”. Cometido todo tipo de desafuero, ya se ha cumplido, valió el esfuerzo y ahora, amigotes, vamos a coger una pítima. Y si después te da un telele, pues que te lleven a urgencias, que para eso está la Sanidad.

Una anécdota. Los jóvenes se alegran de que les den 400 euros a partir de cumplir los 18 años. Ya era hora de que se hiciera algo por los jóvenes, es decir, por las futuras promesas. Cómo los gastarán es cuestión de ellos. Hablaremos de este asunto.

“Tenemos” derecho a estudiar –bueno, a ir al colegio, al instituto o a la universidad– porque la educación debe ser para todos. “Tenemos” derecho a pasar de libros y de las clases y, aunque suspenda, tengo derecho a pasar de curso –eso parece que se dice desde la puesta en marcha de la nueva Ley de Educación–. Repetir no vale para nada porque “voy a seguir sin dar golpe”. Felicidades.

¿Trabajar? Bueno, quien quiera puede buscar trabajo cuando le parezca oportuno. Y, si lo encuentra y es lo que buscaba, pues estupendo. Quede claro que estudiar, trabajar, sufrir presión por la familia o el poder es abusar de la libertad personal.

No, no, que no. Viva la libertad. Leía hace unos días que una persona bien preparada se abre camino rápido y pronto. Por lo general, eso era lo habitual. Comparto el mensaje. Pero ¿qué buscamos? ¿Sujetos educados en el sentido amplio de la palabra o sujetos en bruto?

Una más de Jaimito. Una idea magnífica emanada desde la cumbre del poder propone que para educar al personal se le obligará a realizar un curso formativo a quien quiera tener un perro para respetar el medio ambiente. Magnífica idea. Qué pena –pensarán, pensaremos, los egoístas– haber estudiado tanto cuando con tener “un máster de perrero” lo tendríamos todo solucionado. Caro precio por un voto…

Y por favor, que no se me altere nadie por la palabra “perrero”, que no es un insulto. Significa “persona aficionada a tener y criar perros”. Bastaba para poder vivir, porque no olvidemos que los animales son parte importante de los habitantes que hay en el mundo, y podríamos vivir cómodamente aperreados.

PEPE CANTILLO
  • 21.10.21
Andalucía Digital estará presente, a partir de mañana, en el XVI Congreso de la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS), una cita que congregará a más de 150 informadores de la salud de toda España y que se desarrollará en el Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC), así como en el Hospital Universitario Reina Sofía.


El editor del grupo, Juan Pablo Bellido, presidente de la Demarcación en Córdoba del Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía, participará en la mesa que cerrará el congreso y en la que se abordará la relación entre los periodistas sanitarios y los sanitarios que contribuyen a divulgar información sobre salud.

"Nuevamente, la pandemia de covid-19 ha hecho que aflore una nueva forma de entender el periodismo y, frente al rol tradicional del periodista que informa desde primera línea, ha surgido con fuerza la figura de los divulgadores sanitarios, que se han convertido en 'influencers' contando la crisis", destacan desde la organización.

Junto con el editor de Andalucía Digital, la mesa contará con la participación de Julio Mayol, profesor de Cirugía de la Universidad Complutense de Madrid y participante en el debate sobre covid-19 en La Sexta Noche; Pablo Linde, periodista de salud de El País; Belén Remacha, periodista y exredactora de elDiario.es, y Esther Samper, médico y comunicadora sanitaria.

La inauguración oficial del congreso tendrá lugar mañana y correrá a cargo de la ministra de Sanidad, Carolina Darias, así como del consejero de Salud y Familias de la Junta de Andalucía, Jesús Aguirre, que estarán acompañados por Graziella Almendral, presidenta de ANIS; Valle García, directora gerente del Hospital Reina Sofía de Córdoba, y Pablo Pérez, director científico del IMIBIC.

“Estamos muy ilusionados por volver a celebrar nuestro congreso, tras habernos visto obligados, el año pasado, a aplazarlo con motivo de la situación generada por la pandemia de covid-19”, explicó Graziella Almendral, quien destacó que “ha sido un gran esfuerzo sacar adelante este congreso, y no puedo menos que agradecer todo el trabajo de las personas implicadas en él”.

Una de las novedades de esta edición será su carácter “híbrido”. Y es que, además del congreso presencial, también se podrán seguir por streaming las diferentes mesas redondas. “La pandemia ha traído muchas cosas con ella, y una de ellas ha sido que se pone de manifiesto la importancia de incorporar la virtualidad a los eventos que se realizan”, añadió la presidenta de ANIS.

Entre los expertos que participarán en el congreso destacan Felipe Colón, miembro de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres; Elisa Pérez, experta en Virología Veterinaria del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC); María Neira, directora del Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS) o Manuel Franco Tejero, profesor e investigador de Epidemiología de la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud de la Universidad de Alcalá y de la Universidad Johns Hopkins de Estados Unidos.

A su vez, el congreso de ANIS también tratará de cómo la covid-19 ha tenido un impacto en la labor de los informadores. Así, la primera mesa del sábado se centrará en explicar las lecciones aprendidas durante la comunicación de la crisis generada por la pandemia.

Francesc Pujol, de la Universidad de Navarra; José Carlos Losada, profesor de Periodismo de la Universidad de Murcia e investigador sobre comunicación de crisis; Myriam Redondo, responsable de VerificaRTVE, y Ana Belén Aguilar, jefa de Prensa de la Consejería de Salud Familias de Andalucía, aportarán su visión sobre cómo se abordó comunicativamente la pandemia de covid-19 y expondrán qué conclusiones se pueden extraer de todo ello.

Salud mental y periodismo

“Una de las consecuencias más destacadas de la pandemia de covid-19 ha sido su impacto sobre la salud mental. Los periodistas no son una excepción y su situación ha empeorado debido a esta crisis”, indicó Graziella Almendral, quien avanzó que temas como la investigación realizada sobre la salud mental de los periodistas, la vulnerabilidad de los periodistas freelance o la inclusión del bienestar en las redacciones serán algunos de los asuntos que se abordarán en la segunda mesa del congreso del sábado.

Para ello, se contará con la participación de Mar Cabra, periodista exeditora del equipo de Datos y Tecnología del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación y cofundadora de The Self Investigation; Santiago Gascón, investigador del Departamento de Psicología y Sociología de la Universidad de Zaragoza; Xavi Granda, periodista freelance especializado en salud, y Emilio de Benito, periodista sanitario de El País.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL

20 oct 2021

  • 20.10.21
En la entrega anterior se mencionaba la comparación entre la subasta de la cueva de Misuri y una hipotética subasta de la capilla Sixtina del Vaticano. Me imagino que Diaz-Granados se refería a la importancia religiosa de cada una de ellas para los Osage y para los católicos, respectivamente. Para los Osage es claro que la cueva tiene una gran relevancia religiosa y social en cuanto núcleo importante de su identidad cultural.


En el interior de la cueva se encuentran unas 300 imágenes rupestres datadas en torno al año 1025. El conjunto es considerado, tanto por su cantidad como por su complejidad, como uno de los lugares arqueológicos más significativos de EEUU, seguramente el más importante en cuanto al arte rupestre.

En las figuras allí representadas se pueden apreciar detalles que no se encuentran en otros yacimientos norteamericanos: detalles de la vestimenta, de los tocados, de los plumajes, de las armas… tal y como podemos ver en las magníficas fotografías captadas por Alan Cressler.

Especial atención se le ha prestado a una de las imágenes, en la que puede verse una figura de color blanco, con aspecto humano, pero con una notable protuberancia en la zona nasal, como una especie de cuerno. Esta efigie ha sido interpretada de diversas maneras: el Hombre-Pájaro, la Estrella de la mañana, o Cuerno-Rojo. Se puede analizar más el detalle en el dibujo realizado por Richard Dieterle.


Cuerno-Rojo es un héroe mítico de las tradiciones orales sioux, también conocido como El que lleva cabezas humanas en sus orejas, ya que una de sus peculiaridades es la de que sostiene unas diminutas caras vivientes en los lóbulos de sus orejas. Era uno de los cinco hijos del Creador, que lo envió a la Tierra para rescatar a la humanidad. Aparece representado en un gran número de complejos ceremoniales de las culturas del Misisipi.

Las aventuras de Cuerno-Rojo han dado lugar a muchos relatos orales que se agrupan en el conocido como Ciclo de Cuerno-Rojo. Allí aparecen muchos otros personajes de la mitología de las culturas del sudeste de EEUU que luchan contra una raza de gigantes (Comedores del Hombre).

Cuerno-Rojo se transforma a sí mismo en una flecha para ganar una carrera de velocidad a sus enemigos. Este episodio muestra la asociación simbólica (y la identidad mística) entre Red-Horn y las flechas. Tras la victoria, decide adornar sus orejas con pequeñas cabecitas y trenza su largo cabello rojo en forma de cuerno. Así se convierte en “Cuerno-Rojo” y “El que lleva caras humanas en sus orejas”.

Podríamos contar muchas más historias relacionadas con Cuerno-Rojo y los otros personajes que allí aparecen, como la joven huérfana que siempre iba envuelta en una piel de castor blanca y que es instigada por su abuela para conquistar a Cuerno-Rojo, con quien finalmente se une en matrimonio.

O los gigantes que perdieron un juego de lacrosse ante Cuerno-Rojo y sus amigos porque no podían parar de reír ante las muecas que hacían las cabecitas que pendían de sus orejas. De su amigo Tortuga, enviado por el Creador para enseñar a los humanos como vivir, pero que los llevó a la guerra.

También podríamos hablar de la identificación de Cuerno-Rojo como una estrella del firmamento o de los celos de Hena, hermano de Cuerno-Rojo, porque éste había conseguido como esposa a la mujer más gorda. Y así, un largo etcétera.

Antes me he referido a la gran importancia que, para los nativos americanos, tienen estas historias y las imágenes que les sirven de vehículo. Pero para nosotros, para todos los que no pertenecemos a estos pueblos, también son importantes (o deberían serlo). Porque son un testimonio que nos cuenta la forma en que otros seres humanos han entendido y han vivido el mundo de forma diferente a la nuestra. Y, precisamente, esa diferencia es la que lo hace más valioso. Sin diversidad no es posible la vida biológica, pero tampoco la de las sociedades humanas. La diversidad enriquece la vida cultural.

Además, en la raíz de esas diferentes expresiones y vivencias de nuestra relación con la realidad podemos encontrar lo esencialmente humano, lo que nos revela qué hay de común en todos nosotros bajo las peculiares capas con las que se manifiestan nuestras creencias sobre el mundo que nos rodea.

JES JIMÉNEZ
FOTOGRAFÍAS: ALAN CRESSLER
  • 20.10.21
La Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino (AEPEV) ha incluido a Bodegas Robles, santo y seña de la producción ecológica en Andalucía y referente de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles, entre las 150 mejores bodegas españolas de la década. Asimismo, la firma opta también al Premio TOP 20 de las Bodegas de la Década.


Un reconocimiento que, como aseguró el gerente de Bodegas Robles, Francisco Robles, supone "toda una satisfacción", ya que no se trata de un premio al que concurran las bodegas galardonadas, sino que son los propios periodistas y escritores del vino los que elaboran el listado con las empresas más relevantes del sector, en el que aparecen otras dos firmas de la zona Montilla-Moriles: Alvear y Toro Albalá.

"Es un reconocimiento a toda nuestra trayectoria y el hecho de ser seleccionados entre las 150 mejores bodegas de España ya era una sorpresa", aseveró Robles quien, en declaraciones a Andalucía Digital, añadió que "mucho más cuando supimos que ocupamos el decimoquinto lugar, lo que nos anima enormemente a seguir trabajando por la calidad y por la innovación de nuestros vinos".

Desde 2008, la AEPEV selecciona los mejores vinos de España y publica su listado en la que se considera una de las clasificaciones más independientes del país, ya que todo el proceso se realiza a instancias de los propios periodistas y críticos, sin postulación ni participación alguna por parte de las bodegas.

Los vinos de Bodegas Robles han sido reconocidos hasta en cinco ocasiones por esta asociación, gracias a su Pedro Ximénez Selección de Robles 1927, como mejor vino dulce de España en 2011, 2015 y 2016 y como mejor vino de España en 2012. Por su parte, el Piedra Luenga Fino fue elegido en 2014 como mejor vino con crianza biológica.

La AEPEV es una organización formada por periodistas, comunicadores, editores y escritores del vino a los que une la pasión por el vino, la vid y la industria vitivinícola, a la que dedican su tiempo, ya sea como ocupación profesional principal o parcial desde el ejercicio del periodismo, la crítica, la escritura técnica o descriptiva en cualquiera de las múltiples facetas que ofrece el mundo del vino.

Una firma referente en España

La familia Robles se ha dedicado a la elaboración de vinos desde 1927. A finales de los años noventa, la tercera generación toma el relevo en la bodega e instaura el desarrollo sostenible como eje estratégico de la bodega. A partir de ese momento, se ponen en marcha diversos proyectos de investigación con el objeto de establecer los principios del manejo del viñedo ecológico con cubierta vegetal; la elaboración de vinos generosos ecológicos que expresen la identidad de la tierra y la variedad de la uva.


Desde finales del siglo XX, Bodegas Robles se ha caracterizado por su apuesta por un proceso ecológico, siendo a día de hoy la primera y única bodega con Denominación de Origen en Andalucía que produce vino ecológico certificado con manejos de cubierta vegetal en viñedos. Además, es la primera bodega española en certificar su huella de carbono.

En 2001, esta bodega elaboró el primer vino ecológico de Andalucía acogido a una Denominación de Origen, ampliando su gama cada año hasta alcanzar la variedad completa de vinos generosos. Ocho años más tarde inició el desarrollo alimentos derivados de sus vinos ecológicos –como mermeladas, reducciones y gelatinas– y vinagres ecológicos, prestando especial atención a su crianza y proceso de envejecimiento.

Este camino ha sido reconocido dos veces por el Ministerio de Medio Ambiente. Así, en el año 2006, Bodegas Robles recibió el premio como Mejor Empresa Productiva Ecológica en el Mercado Español; y en el año 2014, con el Premio Alimentos de España a la Producción Ecológica.

A su vez, en los dos últimos años ha obtenido el Premio Enoturismo «Rutas del Vino de España» de manos de la Asociación Española de Ciudades del Vino (Acevin) y del Instituto de Turismo de España (Turespaña) y uno de los Premios Andalucía de Agricultura y Pesca 2017, promovidos por la Junta de Andalucía.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍAS: BODEGAS ROBLES

19 oct 2021

  • 19.10.21
Los resultados de la nuevas dianas terapéuticas en el tratamiento del cáncer de mama suponen una “auténtica revolución en la medicina de precisión contra esta enfermedad que marcan un antes y un después en su abordaje”, según ha indicado la jefa del servicio de Oncología Médica del Hospital Quirónsalud Córdoba, María Jesús Rubio, que ha recordado que se trata del tipo de tumor más frecuente en la mujer, del que se diagnostican más de 26.000 casos nuevos al año en España y dos millones en todo el mundo.


La doctora Rubio ha explicado, con motivo de la celebración hoy del Día Internacional contra el Cáncer de Mama, que el diagnóstico precoz es la pieza “fundamental para aumentar la supervivencia al cáncer de mama, junto a los avances en la investigación y los tratamientos personalizados.

En este sentido, ha señalado que el año 2020 ha estado marcado por la pandemia de covid-19, que ha afectado a muchas mujeres con cáncer de mama debido al temor por acudir a un centro hospitalario, por lo que este día dedicado al cáncer de mama “debemos recordar la importancia de las revisiones para el diagnóstico precoz”.

La especialista ha hecho hincapié en que en 2021 se han producido grandes avances en la investigación, por lo que “hay que ser optimistas al contar con más elementos para el tratamiento del cáncer de mama de manera personalizada, con una precisión y concreción que permite abordar la enfermedad de manera integral y con más posibilidades de curación”.

Uno de los avances más significativos desde el año pasado se centra en el estudio del ADN que permite predecir la respuesta al tratamiento, ya que al conocer además de la histología del tumor su biología, “nos da la oportunidad de realizar una medicina de precisión, es decir, de aplicar el tratamiento adecuado en el momento preciso”.

El conocimiento de la existencia de diferentes subtipos biológicos de cáncer de mama ha permitido el desarrollo de fármacos dirigidos a esas alteraciones moleculares, lo que ha mejorado la calidad de vida de las pacientes mediante la utilización de tratamientos personalizados. Ha añadido que hoy en día “se considera que no hay cánceres, hay personas con cáncer, cada una con características diferentes, con terapias personalizadas que hacen que la medicina sea más eficaz”.

La supervivencia de las mujeres que padecen esta enfermedad ha mejorado mucho en las últimas décadas, por lo que es fundamental, ha resaltado la doctora Rubio, realizar screening en la población y que ante cualquier lesión las mujeres deben acudir al hospital para realizarse mamografía y todas las exploraciones que permitan diagnosticar la enfermedad y poder asegurar la mejor estrategia de tratamiento.

La doctora Rubio ha señalado que entre el 5 y el 10 por ciento de los tumores de mama son de carácter hereditario, por lo que en los casos en que así se sospeche -mujeres menores de 40 años, tumores triples negativos o con algún familiar que ha padecido cáncer de mama- es aconsejable realizar un estudio genético.

Este estudio permite conocer el riesgo de padecer cáncer de mama a lo largo de la vida, lo que da posibilidad de establecer medidas preventivas diferenciadas, así como poder recibir tratamiento dirigido a dichas mutaciones genéticas. Además, si se confirma que el tumor es hereditario, el estudio se realizaría también a familiares directos.

Por su parte, Esther Velasco, ginecóloga del Hospital Quirónsalud Córdoba, ha insistido en que el de mama es el cáncer ginecológico más frecuente, pero, a la vez, la posibilidad de sobrevivir a esta enfermedad ha aumentado mucho en los últimos años.

Por ello, es “fundamental hablar con el ginecólogo sobre la idoneidad de los análisis de detección para decidir cuál es la estrategia más adecuada en cada caso”.

Además, la doctora Cristina Márquez, radióloga especialista en mama del Hospital Quirónsalud Córdoba, ha insistido en la importancia de la detección y diagnóstico del cáncer de mama antes de que dé síntomas, ya que el estadio del tumor en el momento del diagnóstico sigue afectando significativamente a la supervivencia global.

Por tanto, “el objetivo es el tratamiento del cáncer de manera temprana para mejorar la supervivencia y reducir la necesidad de tratamientos más agresivos”. Además, ha destacado que la mamografía es la única prueba que ha demostrado su eficacia para reducir la mortalidad de esta enfermedad hasta en un 30 por ciento.

Incremento de cirugías conservadoras

Otro hecho de gran relevancia en los últimos años ha sido el incremento de cirugías conservadoras y menor intervención sobre la axila con el uso del ganglio centinela, evitando complicaciones y mejorando la calidad de vida de las mujeres con cáncer de mama. 

De cada 100 intervenciones por cáncer de mama, 85 no necesitan vaciamiento axilar gracias a la biopsia selectiva de ganglios centinelas axilares, y el 80 por ciento conserva la mama gracias a las nuevas técnicas quirúrgicas (cirugía oncoplástica) y a la quimioterapia preoperatoria.

Además, la coordinación con los cirujanos plásticos permite, en caso de mastectomía, realizar una reconstrucción del pecho en el mismo acto quirúrgico, según ha indicado el doctor Guillermo Bascuñana, cirujano general de la Unidad Integral de Mama.

Unidad Integral de Mama

El Hospital Quirónsalud Córdoba cuenta con Unidad Integral de Mama, que ofrece a las pacientes un abordaje multidisciplinar en la toma de decisiones de la patología mamaria con especial atención al diagnóstico precoz del cáncer de mama, así como al tratamiento integral (local y sistémico), asesoramiento genético si se precisa, y seguimiento de la enfermedad.

El servicio de Diagnóstico por la Imagen tiene un papel primordial en la detección precoz del cáncer de mama. El Hospital Quirónsalud Córdoba cuenta con un equipo de mamografía 3D con tomosíntesis, que incrementa la sensibilidad del estudio mamográfico, sobre todo en mamas densas, permitiendo la detección de cánceres más pequeños, en estadios más tempranos, y reduciendo así la agresividad de los tratamientos en las pacientes, tanto desde el punto de vista quirúrgico como oncológico.

Quirónsalud en Andalucía

El Grupo Hospitalario Quirónsalud cuenta en la actualidad en Andalucía con siete centros hospitalarios situados en las ciudades de Málaga, Marbella, Los Barrios (Cádiz), dos en Sevilla, Córdoba y Huelva, además de 17 centros médicos de especialidades y diagnóstico y un hospital de día quirúrgico, que lo posicionan como líder hospitalario privado de esta comunidad autónoma.



Quirónsalud es el grupo hospitalario líder en España y, junto con su matriz Fresenius-Helios, también en Europa. Cuenta con más de 40.000 profesionales en más de 125 centros sanitarios, entre los que se encuentran 47 hospitales que ofrecen cerca 7.000 camas hospitalarias. Dispone de la tecnología más avanzada y de un gran equipo de profesionales altamente especializados y de prestigio internacional. 

Entre sus centros, se encuentran el Centro Médico Teknon, Ruber Internacional, Hospital Universitario Quirónsalud Madrid, Fundación Jiménez Díaz, Hospital Quirónsalud Barcelona, Hospital Universitario Dexeus, Policlínica de Gipuzkoa, etc.

El Grupo trabaja en la promoción de la docencia (ocho de sus hospitales son universitarios) y la investigación médico-científica (cuenta con el Instituto de Investigación Sanitaria de la FJD, único centro investigador privado acreditado por la Secretaría de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación).

Asimismo, su servicio asistencial está organizado en unidades y redes transversales que permiten optimizar la experiencia acumulada en los distintos centros y la traslación clínica de sus investigaciones. Actualmente, Quirónsalud está desarrollando más de 1.600 proyectos de investigación en toda España y muchos de sus centros realizan en este ámbito una labor puntera, siendo pioneros en diferentes especialidades como oncología, cardiología, endocrinología, ginecología y neurología, entre otras.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
FOTOGRAFÍA: ARCHIVO
  • 19.10.21
Al igual que ocurre con la lava del volcán, la vida, la economía y la historia siguen fluyendo lentamente, incandescentes, transformadoras, frente a nuestras vidas que, como recitaba Jorge Manrique, "son los ríos que van a dar a la mar, que es el morir". Esta idea, la de dos caudales de fuerzas desiguales, me surgió la semana pasada ante la coincidencia de varias noticias en los medios de comunicación relacionadas con la agricultura.


No es una idea nueva: es la eterna lucha del hombre contra la naturaleza, o del individuo contra el sistema, o del héroe frente a su destino. Sola la vuelvo a recordar, adaptándola al momento actual, por la frustración que me produce.

Mientras en Madrid se celebraba la Fruit Attraction, en Almería los agricultores salían a manifestarse para salvar su agricultura y nuevas denuncias de los grupos ecologistas, sobre la mala gestión de los plásticos, aparecían en medios de comunicación nacionales e internacionales en forma de vídeos. La lava, el músculo, la fuerza, el sistema, contra la gota de agua, el hueso, el armazón, el individuo.

Mientras 95.000 visitantes profesionales de 118 países se reunían alrededor de las 1.300 empresas que participaron (y de los buenos platos de jamón que se servían) para hacer negocio, para generar noticias, para hablar de rentabilizar el futuro, 800 agricultores en los momentos de mayor afluencia (según algunos medios de comunicación) gritaban reivindicando que se cumpliesen las peticiones, para salvar su futuro, que se hicieron en el 2018 y aún siguen en el aire. A la vez, los vídeos sobre los residuos en nuestro campo se movían por las redes sociales denunciando el daño que provocan a la biodiversidad y a nuestra salud.

Los números están ahí, luego cada uno los interpreta a su manera, le saca el jugo que quiere. Pero por muchos paros agrarios que hagan nuestros agricultores, o vídeos de los ecologistas, el volcán lo arrasa todo: no hay forma de pararlo.

Si tenemos en cuenta el dato del INE del último trimestre de 2020, el sector agrícola da empleo de forma directa en Almería a 73.000 personas, así que el 1,05 por ciento asistió a la movilización. ¿Es eso un éxito? No lo sé. Pero, por lo que se ve, para las asociaciones convocantes agrarias, sí lo es.

Como tampoco sé a cuántas personas habrán llegado los vídeos de los residuos o si habrán conseguido los objetivos marcados de abrirles los ojos a los consumidores europeos para que dejen de consumir tomates que contaminan los mares y océanos del mundo. No lo sé, pero dudo que los impactos negativos generados por esos vídeos puedan competir con los impactos positivos que se generaron durante los tres días de feria en el IFEMA.

Si algo tuvieron en común las noticias de Madrid y Almería es que en todas las fotos salen los políticos en primera fila. Tanto para cortar la cinta de inauguración como para sujetar la pancarta de los agricultores. Ellos están en medio, sonriendo a todos, calmando, prometiendo a los enfurecidos agricultores, a los incansables ecologistas, que no tienen más remedio que confiar en sus palabras, aun sabiendo que tienen las manos atadas, que son las primeras cenizas que el volcán expulsará cuando lo crea necesario.

Marionetas con poder que se agigantan ante los débiles pero que se arrodillan ante los poderosos, incapaces ni siquiera de contestarles, de impedir los acuerdos con terceros países, de que se apruebe la reforma de la PAC, de gestionar el 100 por cien de los plásticos que se generan cada año.

No se lleven a confusión: a pesar del jarro de agua fría en mi ánimo, del baño de realidad, de hablar como Sancho Panza, yo creo en la fuerza descomunal del agua, la fuente de la vida, la imprescindible esencia de cada uno de nosotros, capaz de destruir montañas, perforar rocas, modificar paisajes.

Soy consciente de que una simple gota de agua puede romper el equilibrio para bien o para mal y es capaz de convertir un vergel en una zona pantanosa que lo engulla todo, o de transformar un desierto en un oasis. Sé que sumando gotas de agua es la única manera de hacer desbordar el vaso, de provocar el cambio, de tener una oportunidad ante los volcanes que, aunque nunca conseguiremos apagarlos, sí podremos minimizar los impactos que generan en nuestras vidas, de enfriar la colada de lava que tantos daños colaterales genera.

Saben algunas gotas de agua que la belleza se esconde detrás de la paciencia, de la constancia, y por eso insisten incansables en las calles, en las redes, en la barra del bar, con la esperanza de que sus pasos, sus palabras, sus desvelos hagan vibrar a otras gotas de agua para convertirse en un caudal capaz de fluir, de transformar. "Sé como el agua, amigo" –que diría Bruce Lee– si quieres alcanzar la mar antes de sucumbir a los volcanes.

MOI PALMERO

18 oct 2021

  • 18.10.21
La factura eléctrica se ha disparado aún más en los primeros 15 días de octubre y de mantenerse los mismos precios durante todo el mes el usuario medio pagaría 122,04 euros, un 88,9 por ciento por encima de los 64,61 euros de hace un año. Así lo pone de manifiesto el análisis sobre la evolución de la tarifa semirregulada PVPC realizado por FACUA-Consumidores en Acción, que advierte de que las nuevas medidas adoptadas por el Gobierno se han mostrado absolutamente insuficientes y sólo están provocando un leve freno a la brutal subida tarifaria.


La asociación está reclamando al Ejecutivo de coalición que imponga durante al menos seis meses un descuento mínimo del 50 por ciento en la factura eléctrica sometida a la tarifa semirregulada PVPC de la inmensa mayoría de familias, excluyendo sólo a las de rentas más altas, que correría a cargo de las principales energéticas que operan en España de manera proporcional a sus cuotas de mercado. FACUA advierte de que la directiva europea del sector permite aplicar este tipo de intervenciones.

En lo que va de año, la factura del usuario medio se ha situado en una media de 86,16 euros, lo que representa una subida del 11,6 por ciento con respecto a los 77,18 euros de 2018, el año que el presidente del Gobierno se ha comprometido reiteradamente a igualar una vez descontado el IPC. "Vamos a cumplir con las medidas que ya hemos tomado y las que podamos tomar", "lo tenemos estudiado", afirmó Pedro Sánchez el pasado jueves en una entrevista en La Sexta.

FACUA advierte de que si las tarifas de la primera quincena de octubre se mantuvieran lo que queda de año, la factura del usuario medio quedaría en 2021 en 1.106 euros (una media de 92,14 euros mensuales), un 19,4 por ciento por encima de los 926 euros de 2018.

En cualquier caso, la asociación señala que incluso si se alcanzara el objetivo del Gobierno, las tarifas eléctricas seguirían siendo desproporcionadamente altas. En este sentido, recuerda que en enero de 2018, el hoy presidente del Gobierno pidió a Mariano Rajoy explicaciones y medidas ante la carestía del recibo de la luz. "Que este Gobierno emprenda un gran cambio en la regulación del sector para reducir los elevados márgenes de beneficio del oligopolio eléctrico es una cuestión de coherencia política", señala FACUA.

El kWh sube casi un 150%

El pasado agosto, la factura del usuario medio se situó en 93,10 euros, batiendo el récord histórico de 88,66 euros del primer trimestre de 2012. En septiembre volvió a alcanzar otro máximo histórico, de 102,71 euros, que será superado con creces este octubre.

En cuanto al precio de la energía, en octubre de 2020 el kilovatio hora (kWh) se situó en una media de 12,41 céntimos (con el 27,19% de impuestos indirectos incluidos). En los quince primeros días de este octubre, el precio medio ha sido de 27,01 céntimos en horario valle, 31,82 céntimos en horario llano y 34,07 céntimos en horario punta (incluido el 10,55% de impuestos indirectos que se aplican en las facturas emitidas desde el 16 de septiembre).

La media aritmética entre los tres tramos ha sido de 30,97 céntimos, un 149,6 por ciento más que hace un año. La media ponderada tomando como referencia el consumo del usuario medio en cada tramo ha sido de 30,30 céntimos, un 144,2 por ciento más elevada que en septiembre de 2020.

Boicot al oligopolio 

"Ante los abusos tarifarios y el chantaje en el que han llegado a incurrir las eléctricas con la amenaza de cierre de las nucleares tras las medidas aprobadas por el Gobierno, FACUA está llamando a los consumidores al boicot contra el oligopolio energético", apunta la asociación, que propone a los consumidores sin bono social que tengan contratada la luz o el gas con Iberdrola, Endesa o Naturgy que las abandonen solicitando el alta con otra comercializadora.

El boicot también va dirigido contra las filiales de las empresas del oligopolio que ofrecen la tarifa PVPC en luz y la regulada TUR en gas. Se trata de las comercializadoras de referencia Curenergía (Iberdrola), Energía XXI y Energía Ceuta XXI (Endesa) y Comercializadora Regulada Gas & Power (Naturgy).

El usuario medio

El usuario medio utilizado por FACUA en sus análisis tiene una potencia contratada de 4,4 kW -la misma en horario punta y valle- y un consumo de 366 kWh mensuales. Es un perfil elaborado tras el análisis de varias decenas de miles de facturas de viviendas habitadas. 

En cuanto a los porcentajes de consumo en los tres tramos horarios del nuevo sistema de facturación, la asociación ha tomado como referencia el perfil de usuario medio tradicional sin discriminación horaria publicado por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que consume el 45 por ciento de la electricidad en el horario valle, el 29 por ciento en el horario punta y el 26 por ciento en el horario llano.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL
  • 18.10.21
Hoy se ha impuesto el término periodismo narrativo para denominar a todos aquellos textos de no ficción que se adentran en un lenguaje creativo y metafórico y cuyos registros varían de la primera persona autorial a la tercera persona del autor equisciente, al narrador-autor como protagonista del texto e incluso a la crónica autobiográfica. En definitiva, textos que cumplen doble función: una referencial, en tanto que son géneros informativos que describen la realidad, y otra estética, porque muestran preocupación por la voluntad de estilo que se materializa en textos muy bien escritos.


Estos géneros periodísticos, como es lógico, están precedidos de una profunda investigación por parte del profesional que, en muchos casos, le lleva a la inmersión en los hechos que investiga. Es decir, el propio periodista prefiere vivir los hechos a que se los cuenten las fuentes informativas. Siempre, por supuesto, que así fuese posible. Es en esta modalidad del periodismo narrativo donde hay que ubicar buena parte de la obra periodística más significativa de Manuel Chaves Nogales.

A lo largo de casi 150 años, es decir, desde finales el siglo XIX, este periodismo narrativo, cuyo apelativo probablemente tampoco sea el más acertado, ha recibido distintas denominaciones: periodismo literario, periodismo informativo de creación, periodismo de largo aliento, periodismo lento, nuevo periodismo o periodismo reposado, entre otros.

En cualquier caso, se pueden distinguir tres momentos esenciales en la evolución de esta modalidad periodística: periodismo muckraking (1880-1920), nuevo periodismo (1960-1970), aunque su proyección trazará su sombra alargada en el tiempo, y el periodismo narrativo actual que nace en la última década del siglo XX y se extiende hasta nuestros días.

Chaves Nogales vivirá entre estos dos primeros movimientos periodísticos, pero su eco alcanzará al tercero. De los muckrakers aprenderá la necesidad de la inmersión, de estar en el lugar de los hechos. De aquí que tenga sentido su conocida frase cuando afirma que el periodismo es andar y contar. O como bien diría también Piero Brunello, autor de Sin trama y sin final, antología de la poética de Chéjov, basta con unos buenos zapatos y un cuaderno de apuntes para «ofrecer buenas ideas, y tal vez aliviar la soledad, a quien se proponga hacer un reportaje, a quien guste de viajar de modo responsable y a cualquiera que aprecie una escritura precisa, honrada y comprometida». De este principio compartido con otros muchos profesionales parte el compromiso de Chaves como buen periodista de inmersión.

En el periodismo de inmersión, el profesional se introduce en un ambiente, comunidad o situación, durante un tiempo determinado para experimentar en su propia piel las vivencias que un día contará, interactúa con los habitantes de ese microespacio y después narra desde una perspectiva personal y empática aquellos trozos de existencia que nadie le contó desde afuera, sino que él mismo protagonizó.

El periodismo de inmersión, como método de investigación, se propone comprender la realidad a partir de la experimentación y, como consecuencia, se hace evidente que el redactor narrará los hechos con un alto grado de subjetividad. La inmersión requiere tiempo. Aquí Chaves Nogales cumple al pie de la letra el espíritu de esta modalidad de periodismo.

El término periodismo muckranking lo acuña el propio presidente Roosvelt. Tradúzcase por rastreadores de basura, periodistas rastrilladores, escarbadores de basura o incluso estercoleros. Y fueron precisamente estos escarbadores de basura quienes protagonizaron la inmersión periodística. Hoy, el término se ha generalizado y designa una tendencia periodística que se consolida en la prensa norteamericana de finales del siglo XIX y que basa sus investigaciones en la denuncia social. Desde luego, el contexto social, político y económico así lo demandaba: corrupción política y empresarial, abusos del poder de la élite de banqueros, pobreza, analfabetismo, concentración de capitales, condiciones laborales pésimas de los trabajadores, inmigrantes. La realidad puso el tema. Los periodistas, el método.

Las denuncias no cayeron en saco roto y el presidente Theodore Roosevelt tomó iniciativas legislativas que culminaron en reformas en 1906. El punto álgido del periodismo muckraking se sitúa precisamente en ese año, pero su esplendor apenas duró una década. En 1910 comienza su declive. Los medios de comunicación dan la espalda a los muckrakers y buscan un futuro más estable a la sombra de una política informativa más oficial e institucional. Hacia 1920, los medios abandonan esta práctica periodística. El periodismo de investigación abre un largo paréntesis, que no se cerrará hasta los años sesenta, cuando los denominados nuevos muckrakers volvieron al primer plano de la actualidad, pero esta vez con un trabajo menos activista y más profesional. Pero su huella nunca se borrará y se extenderá a Europa.

El periodismo muckraking dejó escritos con tinta indeleble nombres para la posteridad donde muchos cronistas americanos y europeos actuales pusieron sus ojos: Jacob Riis desenmascaró escándalos inmobiliarios en Nueva York; Josep Pulitzer destapó casos de corrupción de políticos; Palph Nader escribió sobre una industria automovilística que prestaba mucha atención a los diseños y poca a la seguridad; en 1904, Upton Sinclair se infiltró durante siete semanas en un matadero para denunciar las condiciones de insalubridad con las que se trabajaba en un centro de procesado de carne. Su libro The Jungle (La Jungla, 1912) incentivó reformas legislativas. En cualquier caso, de entre todos, John Reed brilla con luz propia.

En Ciudad Juárez contactó con las tropas rebeldes, convivió con los soldados y se ganó el respaldo de Pancho Villa. Lo cuenta en México insurgente (1914). No fue un observador indiferente en Diez días que estremecieron al mundo (1918), donde narra los primeros días de la revolución rusa de 1917. Una de las mejores crónicas periodísticas del siglo XX, el más claro precedente de lo que cuarenta años después se denominaría Nuevo Periodismo y un espejo claro y nítido en el que los cronistas de nuestros días encuentran una referencia vigorosa y sin tachaduras. Chaves Nogales conocía la obra de Reed, que influyó en su estilo personal, en su compromiso con la realidad y en la primera persona con que escribiría sus textos.

Paralelamente, el periodismo moderno, aunque de manera paulatina, comienza a implantarse en todo el mundo, también en España. La retórica de la objetividad –o del distanciamiento– encontró su coartada en la aparición del telégrafo, en el nacimiento del periódico como empresa capitalista y en el desarrollo del periodismo informativo. La retórica de la objetividad impondrá la impersonalidad de los textos periodísticos y la distancia impuesta al profesional abrirá una brecha en su compromiso con la realidad. Se impondrá la tercera persona, la eliminación de adjetivos y adverbios, la ausencia del autor dentro del texto. La retórica de la objetividad –mal entendida– dará al trasto con los muckrakers, con el periodismo comprometido, con la inmersión en los hechos por parte del profesional.

La objetividad, como una lacra inextinguible, marcará el revestimiento austero de la noticia, pero pronto también otros géneros, como la crónica, sucumbirán a esta cirugía de la impersonalidad autorial. Aunque sobrevivirán autores adeptos a la libertad de creación y de expresión, y al compromiso que nos dejaría diamantes muy pulidos cuando ya la objetividad se imponía en todos los diarios. No obstante, en este periodo entre 1920 y 1960, cuando mueren los muckrakers y comienzan a aparecer los nuevos periodistas, algunos nombres dejarán ya marcado el rumbo de este nuevo movimiento: John Reed, sobre todo, pero también George Orwell, en Reino Unido, quien ya se apresuró a practicar el periodismo gonzo, término que acuñaría años después Hunter S. Thompson; Albert Londres, en Francia; Ernest Hemingway y Lilian Ross, en Estados Unidos; Chaves Nogales, en España.

Los estragos que trajo consigo la objetividad no fueron todos negativos. La objetividad creó e impuso el reportaje neutral con obras como Hiroshima, de John Hersey (1946), que influiría directamente en los autores del nuevo periodismo con obras como A sangre fría, de Truman Capote, u Honrarás a tu padre, de Gay Talese. Una tríada que es el culmen del género. Pero años antes, también Chaves Nogales o Rodolfo Walsh se acercarían a este nuevo género, pero de manera fallida.

Desde luego, la teoría del distanciamiento intoxicó con sus consecuencias negativas. En el sentido, claro, de no entender que la objetividad en la profesión debe ser el método de trabajo –como ya advirtieron Bill Kovach y Tom Rosenstiel–, por cuanto el periodista debe dudar de todo lo que oye, debe contrastar las distintas fuentes informativas y verificar los hechos. Desde un punto de vista ético, el periodista solo alcanza a ser subjetivo, responsable y honrado. La objetividad como método lo salva del infierno y de la falacia. La distancia de la objetividad mal entendida ha condenado al profesional a cubrir ruedas de prensa, a veces sin preguntas y casi siempre cosechando información sin contrastar y sin interés, pero cuya publicación reclaman y dan por válida las empresas informativas para las que trabajan.

No hay filtros. La retórica de la objetividad ha ayudado a crear este contexto: excesos de periodismo de mesa, abuso de fuentes institucionales, sobreabundancia de informaciones, gestación de nuevas rutinas productivas al hilo del desarrollo en línea, la proliferación de contenidos basura, multiplicada por los agregadores de contenido, y en definitiva el agotamiento de los modelos tradicionales de periodismo.

Tampoco en España Chaves Nogales fue un lobo solitario en esta modalidad de periodismo narrativo. Corpus Barga, que cruzó los Pirineos con la madre de los Machado en brazos, se exilió posteriormente a Lima, donde todavía muchos de sus escritos deambulan extraviados en las hemerotecas a la espera de que, como en el caso de Chaves, algún investigador se apresure a identificarlos y desenterrarlos.

Su obra periodística es de una calidad y precisión nunca inferior a la del periodista sevillano. Pero también Ramón J. Sender dejó huellas impecables de rigor en la investigación y calidad de estilo en este periodismo narrativo. Bastaría con recordar su crónica Viaje a la aldea del crimen, publicada en libro en 1934, obra maestra en su género, que narra los acontecimientos que tuvieron lugar en Casas Viejas los días 10, 11 y 12 de enero de 1933.

Como es natural, también hay nombres de mujer. Ya en los años veinte, destaca Josefina Carabias (1908-1981), considerada la primera mujer que hizo periodismo tal y como lo conocemos hoy. A diferencia de Colombine, Josefina era ante todo periodista y trabajaba codo a codo con sus compañeros. En cambio, Colombine, aunque fue la primera mujer que obtuvo un puesto de redactora, se consideraba más escritora que periodista. Carabias hizo de este oficio su vida. Sacó adelante a su familia sólo con los ingresos que obtenía del periodismo. Sobre ella, otra grande del periodismo, Pilar Narvión, decía que era “la Oriana Fallaci española”.

Por su parte, la periodista Carmen Eva Nelken era otra mujer adelantada a su tiempo. Adoptó el pseudónimo Magda Donato. Ejerció la profesión de periodista desde 1917 en El Imparcial, La Tribuna, Informaciones, y posteriormente en Heraldo de Madrid, Estampa y Ahora. Uno de sus trabajos más brillantes fue introducirse en un hospital geriátrico y contar la historia humana de aquel centro rodeado de pobreza y falta de medios. Entre otros títulos de sus crónicas se puede destacar “La vida en la cárcel de mujeres”, “Cómo se vive en un albergue de mendigas”, “Una mujer en busca de trabajo” o “Un mes entre locas”. En este sentido, siguió la estela dejada por Nellie Bly cuando se hizo pasar por loca para escribir su crónica inmersiva Diez días en un manicomio, una de las diez mejores primicias de la historia del periodismo.

Magda Donato fue capaz de visibilizar la vida de las mujeres en su dimensión social. Creía en el periodismo como un medio cuyo fin es incidir en la realidad para mejorarla. Su trayectoria profesional abarca casi todo el periodo republicano y no acabaría hasta que el estallido de la Guerra Civil la mandó al exilio. Margherita Bernard desmenuza su trayectoria y estilo en el prólogo de Reportajes, el libro antología que publicó Renacimiento con sus “reportajes vividos” de la época de la II República.

Todos estos periodistas que vivieron el periodo de 1920 a 1960 marcarían ya las pautas que años después Tom Wolfe esbozaría en su legendario libro El Nuevo Periodismo. Ya estructuraban sus textos narrando los hechos escena por escena y registraban el diálogo en su totalidad. Recogían el retrato global del comportamiento de los personajes, que se hallaba en estrecha relación con la transcripción del diálogo en su totalidad. Y comenzaron a utilizar asimismo la técnica del punto de vista en la tercera persona. Este incipiente divorcio entre autor y narrador permitirá que sean los personajes quienes hablen por sí mismos y dará origen a un nuevo género: el reportaje neutral, que Chaves, en España, y Rodolfo Walsh, en Argentina, practicaron con imprecisiones lamentables y desconocimiento consciente.

Como escribe Muñoz Molina, estos talentos estallan en “una encrucijada precisa de inspiración contemporánea y de aprovechamiento de la tecnología. En efecto, el desarrollo del periodismo es paralelo a la aparición de las nuevas tecnologías. El periodismo moderno estalla con el telégrafo en 1844, cuyo impacto en la población no fue inferior al que en nuestros días vivimos con la incorporación de internet a nuestras vidas. A este se suman el ferrocarril, en 1830; la rotativa, en 1846; la linotipia, en 1886, o el uso del papel continuo, desde 1851. Y posteriormente también el teléfono, la radio, el automóvil o el aeroplano.

El avión influyó de manera determinante en la obra periodística Ramón J. Sender y, sobre todo, en la de Chaves Nogales. Fruto de esta curiosidad y necesidad por narrar desde una perspectiva más amplia es La vuelta a Europa en avión, libro que el propio Chaves califica como reportaje pero que no es sino una magnífica crónica de inmersión. Él mismo, en un escrito posterior, lo reconoce así y escribe: “Al regresar ahora, recogidos en un volumen, mis reportajes sobre la vuelta a Europa en avión, me avergüenza un poco haber opinado y definido tanto”.

Era lógico. El reportaje era entonces un género en germen que no se consolida hasta la publicación de Hiroshima en 1946. En España, la clara influencia de la crónica florida y excesivamente personalizada recogida del siglo XIX, perseguirá a sus autores hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX, tan distante del estilo periodístico que imponía en sus albores la teoría de la objetividad.

Chaves Nogales volvería a intentarlo cuando escribió Los secretos de la defensa de Madrid. Esta vez la inmersión no fue posible. El exilio había puesto tierra de por medio. Así que optó por llevar a cabo una amplia labor de campo documentándose en toda aquella información facilitada por las fuentes. Andrés Trapiello advierte lo evidente: que este es un libro “en el que Chaves no asegura que haya sido testigo directo de los hechos narrados”. En parte, no lo fue.

Por esta razón, él mismo rechaza la crónica y opta por el reportaje. Tal vez su hermano, que era militar y asistente del general Miaja, y el propio general Miaja pudieron ser sus fuentes o algunas de sus fuentes. Obviamente, el libro está escrito con las técnicas del reportaje, pero el resultado último es un reportaje fallido, porque en el último capítulo el autor vuelve a la primera persona, a la opinión reiterada, al excesivo protagonismo. Un capítulo, por otra parte, prescindible e innecesario, que hubiese dado al género la posibilidad de ser el primero o uno de los primeros reportajes neutrales de nuestra historia.

Tampoco fue necesaria la inmersión para escribir El maestro Juan Martínez que estaba allí (1934). El libro no es una novela, como alguien ha escrito. Tampoco es un reportaje. El método de trabajo es la entrevista, pero el resultado final es un soliloquio. Se trata de una historia de vida. Género que, por otra parte, poco practicado por los profesionales de la información. Sí lo hicieron Albert Londres, Ryszard Kapuściński, Elena Poniatowska y, posteriormente, Svetlana Alexievich, maestra indiscutible de un género que le valió la concesión del Premio Nobel de Literatura en 2015 “por su obra polifónica, un monumento al sufrimiento y al coraje de nuestro tiempo”.

Lluís Bassets advierte que, si nos acercamos a las narraciones de la periodista bielorrusa, “no encontramos ficción, poesía o literatura dramática, los géneros usualmente valorados como literatura, sino unos relatos casi siempre en primera persona de millares de desconocidos ciudadanos rusos y de las antiguas repúblicas soviéticas, gente común que explica sus propias vidas, emociones, experiencias e ideas”. Los libros de Alexiévich tienen mucho de historia oral, de antropología social, de memorialismo colectivo, pero que son ante todo fruto de un trabajo periodístico.

Por supuesto, Alexiévich utiliza la entrevista como método de indagación en las fuentes informativas, es decir, busca la confesión de aquellas personas que sufrieron la tragedia que relatan. Pero el resultado es un soliloquio, una historia de vida, un relato contado en primera persona por su propio protagonista, en el que desaparecen las preguntas indagatorias y la voz del profesional que las formula. Un recurso utilizado en ciencias sociales, pero también en periodismo.

Y es lo que también hizo Chaves Nogales en este libro. Ya desde el título, dice quién se responsabiliza de esta historia: Juan Martínez, que estaba allí. Él se limita, que no es poco, a escribir cuanto le cuentan. También Alexievich advierte desde el título: Voces de Chernóbil. No es ella quien habla, sino las víctimas de la catástrofe.

En todo caso, la mayor parte de la obra de Chaves Nogales la integran crónicas, un género que él cultivó desde sus inicios. En estas, narradas en primera persona, el periodista observa y pregunta. La entrevista, como género auxiliar, es parte del cuerpo informativo de la crónica. Pocas veces esta aparece aislada, como género autónomo, sino más bien integrada en esta otra estructura más extensa y compleja. Estas entrevistas, en ocasiones son breves, son formuladas a personajes anónimos, pero en otras responden a las características de un género concreto: la entrevista perfil. Formato integrado por las descripciones del autor fruto de su observación, así como por la fórmula pregunta y respuesta, por la que el entrevistado se expresa con su propia voz.

Chaves Nogales no solo cultivó los géneros informativos, también textos de opinión, como el artículo y el ensayo. Su primer libro, La ciudad, es un ensayo. El último, publicado en 1941, La agonía de Francia, también lo es. El primero, más lírico. El segundo, más reflexivo, más taxativo en sus argumentaciones, a veces excesivas, pero es también el libro más preciso en su estilo, más contundente y cerrado en su estructura. El libro mejor escrito de Chaves Nogales. Aparentemente, está escrito con una continuidad y unidad como prevista para nacer en libro y no, como otros, en entregas seriadas en los diarios.

El escritor sevillano también escribió ficción. Su segundo libro, Narraciones maravillosas y biografías ejemplares de algunos grandes hombres humildes y desconocidos, es ficción. Reconoce Chaves en el prospecto que quiso escribir “una gran novela”, pero al final el volumen derivó en un conjunto de relatos. A sangre y fuego, aunque inspirado en hechos reales, también es ficción. El propio Chaves califica el libro como un conjunto de novelas breves, basadas, a veces, en hechos reales y, otras, en sus propias invenciones. También la ficción merodea por las páginas de La bolchevique enamorada y otros relatos.

En definitiva, es posible y necesaria la catalogación de la obra de Manuel Chaves Nogales. Garmendia, por su parte, lo ve innecesario. Dice que la prosa de Chaves “se resiste a ser catalogada”. Yo no lo creo. Y añade que, incluso en los textos informativos, “puso el cronista literatura”. Tampoco lo creo. El cronista escribió poniendo cada palabra en su sitio y procurando que la cadencia lograda no ensombreciera la verdad de los hechos, que es lo que hace y lo que debe hacer todo buen periodista, cuando informa y cuando opina. Y lo que debe hacer, por supuesto, todo buen escritor.

Ignacio F. Garmendia, en la Obra completa de Manuel Chaves Nogales, publicada en 2020 por Libros del Asteroide, ha preferido establecer en los textos un orden cronológico y en parte temático, y rechazar la diferencia entre géneros periodísticos y literarios y, por supuesto, entre los propios géneros periodísticos, un ejercicio, nos enseña, que –escribe Garmendia– “me parece más un pasatiempo universitario –dicho sea con todos los respetos– que una cuestión que concierna a los lectores”.

También difiero, como es natural. El lector también debería saber por qué un periodista se compromete en el mismo texto, o por qué escribe en tercera persona, o por qué es el protagonista de la historia, o por qué opina cuando no debería, y por qué escoge una historia y rechaza otra. Tal vez haya que esperar a la próxima publicación de las obras completas de Chaves Nogales para que el lector sepa por qué el autor, a veces, opta por la ficción y, otras, se embarra en la realidad. El propio Chaves advierte al lector en casi todos sus libros, aunque a veces yerre, del género en el que anda metido. Es cuestión de ética y también, como no podía ser menos, de estética.

Ponencia incluida en la mesa de periodistas “Chaves Nogales y el periodismo de su generación” para el curso de verano “Chaves Nogales, un periodista para el siglo XXI”, organizado por la Universidad Internacional de Andalucía y celebrado en el Monasterio de la Cartuja de Sevilla los días 5 al 8 de octubre de 2021.

ANTONIO LÓPEZ HIDALGO
  • 18.10.21
El Colegio Profesional de Periodistas de Andalucía (CPPA) ha valorado positivamente la creación de un epígrafe específico para periodistas y otros profesionales de la información y de la comunicación en el Impuesto de Actividades Económicas (IAE), una reivindicación histórica que el colectivo había demandado en varias ocasiones para que se reconociera la actividad profesional de periodistas y comunicadores del trabajo autónomo.


El órgano colegiado ha venido asesorando al colectivo de periodistas para poder darse de alta en Hacienda, en el caso de profesionales por cuenta propia. Y, además, en sus cursos específicos ha desarrollado varias píldoras formativas sobre este aspecto tributario, como son las sesiones Cómo ser periodista freelance.

De este modo, el proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2022 recoge ya el epígrafe específico para periodistas en el IAE. Así, sostiene el CPPA, "el logro conseguido para periodistas que trabajan por cuenta ajena es el reconocimiento a esta importante labor y que va en aumento".

La redacción del epígrafe recoge, de manera literal, la propuesta llevada a cabo por la Red de Colegios Profesionales, que trasladó en noviembre de 2020 a los Ministerios de Asuntos Económicos y Transformación Digital y de Hacienda.

REDACCIÓN / ANDALUCÍA DIGITAL

  • 18.10.21
La Cata de Moriles, que se celebrará este próximo fin de semana en el municipio de la Campiña Sur Cordobesa, volverá a convertirse en enclave de referencia para el sector del vino de toda Andalucía. No obstante, el programa de actos abrirá con una Jornada Técnica y Profesional, organizada por la Asociación de Bodegas de Moriles con el apoyo del Ayuntamiento, que reunirá a profesionales y expertos para analizar el futuro del sector o su papel como motor socioeconómico de la región.


La jornada, que este año se celebrará el jueves 21 de octubre, a partir de las 10.00 de la mañana, en el Pabellón Ferial, ofrecerá un programa de conferencias de gran interés que permitirá analizar aspectos como la Actualización en viñedo y normas de etiquetado en vinos, a cargo de Juan Ramón Villegas Gómez, jefe del Servicio de Agricultura de Delegación Territorial de Agricultura de la Junta de Andalucía; o Las levaduras de flor de Montilla-Moriles, a cargo de Juan Carlos García Mauricio, investigador y profesor de Microbiología Industrial de la Universidad de Córdoba.

Asimismo, dentro de las ponencias sobre el papel del sector vitivinícola como motor socioeconómico de la provincia de Córdoba, el delegado provincial de Turismo de la Junta de Andalucía, Ángel Pimentel, analizará Cómo desarrollar de verdad el enoturismo en Montilla-Moriles; mientras que Christian Gross Guille, de Extenda-Andalucía Exportación e Inversión Extranjera, centrará su ponencia en Preparando el futuro de mi bodega, lagar o cooperativa.

Por otro lado, la III Jornada Técnica de la Cata de Moriles servirá para dar a conocer la iniciativa Vinoenrama.es, un proyecto impulsado por once bodegas y lagares del marco vitivinícola cordobés con el objetivo de dar a conocer la riqueza y singularidad de este tipo de vinos.


Con Carmina Leiva como moderadora, la mesa contará con la participación de Charo Jiménez Espejo (Lagar La Primilla); Charo Pérez Morales (Lagar de Los Frailes); Antonio López Cuenca (Bodegas El Monte); Santiago Jiménez Luque-Romero (Lagar Los Raigones); Antonio Doblas Martos (Bodegas Doblas) y Antonio López Pérez-Barquero (Cooperativa La Aurora).

"Esta jornada ya es un punto de encuentro, un foro amable y acogedor donde encontrarnos todos los actores y protagonistas del mundo del vino de Montilla-Moriles y de más allá, para intercambiar conocimientos y pareceres, y para construir un marco mejor cada día", destacan desde la Asociación de Bodegas de Moriles, que invitan a las personas interesadas a inscribirse de manera gratuita a través de este enlace.

La III Jornada Técnica-Profesional de la XXIII Cata de Moriles, cuyos destinatarios profesionales son los bodegueros y viticultores de la DOP Montilla Moriles, junto a técnicos, enólogos, cocineros, chef y sumilleres, proveedores, profesores, investigadores, periodistas, financieros, restauradores, distribuidores o empresarios, dará comienzo a las 10.00 de la mañana en el Pabellón Ferial.

Además, como es habitual, la jornada contará con una galería de vinos en la que se dispondrá de los vinos de aquellas bodegas y lagares que quieran participar en esta iniciativa y que supone un gran escaparate para el sector. Para consultar el programa de actos y otros detalles de la organización, se puede visitar este enlace.

I. TÉLLEZ / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR (ARCHIVO)

17 oct 2021

  • 17.10.21
Creo que no es necesario decir que cuando el que esto escribe era pequeño, su mundo, al igual que el de los otros muchachos de su edad, difería sustancialmente del que ahora viven los niños y adolescentes del siglo veintiuno. Por aquellos años, a la infancia se la educaba en el constante miedo a los castigos, físicos o imaginarios, pues era el mejor método de lograr que aquellas incontroladas criaturas obedecieran y aprendieran las inapelables órdenes emanadas “de la autoridad” y que, en nuestro caso, se concretaba en los padres, los maestros o los curas.


Pero no era solo el temor a la palmeta, que en el caso de mi maestro la tenía ennegrecida por la parte que correspondía a las pequeñas manos que temerosamente se alargaban para recibir “su merecido”, sino también que en el omnipresente mundo de los cuentos estaban llenos de personajes amenazantes (sacamantecas, brujas, demonios, monstruos…) que pululaban por un etéreo universo que no sabíamos determinar con precisión sus ubicaciones y contornos, pues cuando somos niños el mundo real y el de la ficción están tan unidos que uno no sabe deslindarlos.

Dentro de ese universo de mundos imaginarios, claro está, jugaba un papel de primer orden los relatos que recibíamos en las catequesis y en los que, como es de suponer, el diablo, fuera como Satanás o Belcebú, lo encontrábamos por todos los lados. Ah, y también el infierno al que arrumbaríamos en cualquier momento si moríamos en pecado mortal. Los curas, siempre omnipresentes, con sus tonsuras capilares en las coronillas de sus cabezas y sus negras sotanas, se paseaban por calles y plazas para que les besáramos sus manos que, displicentemente, las extendían como signo de distinción y poder.

Eran los mismos que en las catequesis nos narraban los pasajes de la Biblia, comenzando por aquella pareja primigenia, Adán y Eva, que felizmente vivía en un paraíso en el que todo iba bien, excepto, como bien sabemos, la condición impuesta por el Creador de no comer del árbol de la ciencia o del conocimiento. Pero hete aquí que a la ‘tontaina’ de Eva no se le ocurrió otra cosa que hacerle caso al maligno que se había disfrazado de serpiente para que se deleitara de los frutos del árbol del conocimiento e invitara a Adán a que hiciera lo mismo. Lo que vino detrás ya de algún modo todos lo conocemos: una desgracia total.


Sin darnos cuenta, en esas tiernas y crédulas criaturas, la mujer, la manzana y el diablo empezaron a formar una especie de tríada que la integrábamos en una mezcolanza de héroes, villanos, monstruos y fantasmas de todo pelaje que poblaban unas mentes cargadas de una imaginación desbocada.

Quizás, alguno de los más espabilados pudiera preguntarse, por ejemplo, qué relación tenía la historia de Eva, que con la manzana mordida se la muestra al incauto de Adán, para que fuera cómplice de todas las desgracias que le iban a acarrear a la humanidad, con esa otra figura de la bruja, horrible vieja desdentada y vestida de negro, que a la inocente Blancanieves le ofrecía también una hermosa manzana roja y que, a fin de cuentas, sería su perdición (a menos que viniera un apuesto príncipe a salvarla de su sueño perpetuo).

Además, nos explicaban con todo lujo de detalles, que las brujas tenían el don de volar subidas en una escoba. Años más tarde, cuando ya sentíamos que nuestros cuerpos se agitaban por el exceso de hormonas, nos enterábamos, con cierto horror, que esas brujas tenían relaciones íntimas con los mismos diablos, según nos decían.


Pero, claro, uno va creciendo, se va haciendo mayor y va teniendo otras fuentes de información, sean los libros o algunas películas que explican ese extraño mundo brujeril. Cierto que los historiadores sabían lo que habían sido las brujas especialmente en las áreas rurales: mujeres curanderas, adivinas y hechiceras que les aseguraban a sus clientes y vecinos ser capaces de sanar enfermedades, predecir el futuro, propiciar buenas cosechas, multiplicar los rebaños, traer prosperidad y muchos otros tipos de supuestos beneficios.

Pero esas ‘artes mágicas’ que utilizaban nada tenían que ver con el satanismo con el que se las acusaba y que dio origen a que miles y miles de ellas fueran llevadas a la hoguera, especialmente en los siglos XV, XVI y XVII. A fin de cuentas, sus prácticas eran supervivencias de tiempos paganos, en los que los conjuros, amuletos, pócimas, ritos de fertilidad, augurios y otras viejas tradiciones habían sobrevivido, de manera más o menos oculta, en posteriores siglos de cristianismo.

A pesar de ello, la Iglesia y su brazo armado, la terrible Santa Inquisición, se habían encargado de difundir que, para llevar adelante sus ritos, las brujas se agrupaban en encuentros nocturnos presididos por Satanás en forma de macho cabrío, de modo que era el mismo diablo quien dirigía esas reuniones clandestinas.

La caza de brujas no se hizo esperar, tal como se muestra en numerosos grabados en los que se las ven ardiendo en las hogueras, al tiempo que Satanás sale de sus bocas. También, los supuestos aquelarres aparecieron en los cuadros de Goya en los que vemos a mujeres (y en algunos casos, a hombres) apiñadas en una especie de masa de cuerpos y rostros aborrecibles, siempre presididas por la imagen o la sombra del macho cabrío.


Mientras escribo, me imagino que a estas alturas del texto quien me esté leyendo podría preguntarse: “¿A cuento de qué hablo ahora de las brujas, cuando solo los más ignorantes pueden creer en la existencia de esas horribles mujeres que son guiadas por el demonio para practicar ritos en los que nadie con dos dedos de frente acudiría a ellos?”.

Ciertamente, en los inicios del siglo en el que vivimos podríamos pensar que todo esto ha quedado como restos de un mundo atávico, que el conocimiento, el pensamiento racional y los avances científicos habrían arrinconado para siempre.

Sin embargo, y por desgracia, el mundo no camina en la misma dirección que la razón y el pensamiento crítico. El fanatismo, la irracionalidad y un ancestral odio hacia las mujeres que deciden tomar las riendas de sus vidas llevan unos años desatados, no solo en el país en el que vivimos, sino que se ha extendido por otros como una mancha de aceite a través de los partidos de extrema derecha y de los medios que los apoyan, buscando acabar con todo lo que suponga avances en los derechos humanos.

Como ejemplo de lo que indico puede servir la acusación de ‘bruja’ que recientemente José María Sánchez García, diputado de Vox, le propinó a la socialista Laura Berja, cuando esta se encontraba en el uso de la palabra defendiendo la proposición de ley en la que se pretende penalizar el acoso que actualmente se ejerce contra las mujeres frente a las clínicas privadas que están acreditadas para practicar abortos.

Aunque parezca mentira, no solo en las redes sociales podemos encontrar los improperios más soeces hacia las mujeres. También en el hemiciclo del Congreso de los Diputados, que debería ser un ejemplo de modelo de confrontación dialéctica, es posible escuchar semejantes mofas y desprecios dirigidos hacia algunas diputadas.

Me imagino, pues, que si Tomás de Torquemada levantara la cabeza y viera lo que acontece en el siglo veintiuno se llevaría una enorme alegría al comprobar que todavía hay gente que sigue al pie de la letra su espíritu inquisitorial; aunque, quizás, lamentara que a aquellas mujeres a las que los nuevos inquisidores acusan de ser ‘brujas’ no se las puedan llevar a la hoguera, como antaño se hacía, y en las que pagarían por sus grandes maldades antes de que sus almas fueran arrojadas definitivamente al infierno.

AURELIANO SÁINZ

GRUPO PÉREZ BARQUERO


CULTURA - PORCUNA DIGITAL


UNICEF

DEPORTES - PORCUNA DIGITAL

LA ABUELA CARMEN - LÍDER EN EL SECTOR DEL AJO, AJO NEGRO Y CEBOLLA NEGRA

FIRMAS
Porcuna Digital te escucha Escríbenos