La Carrera Urbana Internacional Noche de San Antón recibirá esta noche uno de los Premios "Jaén, Paraíso Interior" 2026 que concede la Diputación de Jaén por su contribución a la promoción de la provincia. La ceremonia, que se celebrará en la iglesia de Santa Catalina Mártir del antiguo convento de Santo Domingo de la capital jiennense, reconocerá la trayectoria de una prueba nacida en 1984 para acompañar a las tradicionales lumbres de los barrios y que reúne a corredores de élite y miles de participantes populares.
La cita deportiva comenzó con 180 corredores y alcanzó los más de 12.000 participantes en 2017. Entre ambas cifras se encuentra la historia de una carrera organizada por el Patronato Municipal de Deportes de Jaén que incorporó la competición atlética a las fiestas de San Antón. Las antorchas del público, las calles todavía iluminadas con los adornos navideños y las lumbres que esperan después de la llegada a meta forman parte de su desarrollo.
El presidente de la Diputación de Jaén, Juan Latorre, destacó que "en las 43 ediciones que se han celebrado de esta prueba se ha consolidado como uno de los grandes referentes del atletismo para corredores de élite nacionales e internacionales, a los que se suman miles de deportistas populares cada año". También resaltó su capacidad para "fusionar deporte con cultura, turismo y tradición", una de las características que sustentan el reconocimiento provincial.
Ese vínculo con las costumbres jiennenses estuvo presente desde el comienzo. La carrera nació con la finalidad de dotar a la ciudad de un acontecimiento deportivo popular que acompañase a las lumbres de San Antón. Para facilitar la participación, se estableció que la inscripción fuera completamente gratuita y que no resultara necesario pertenecer a un club federado de atletismo.
Con el paso de las ediciones, aquella convocatoria amplió su participación y adquirió carácter internacional con la presencia de atletas como Abel Antón, Martín Fiz, Fabián Roncero, Marta Domínguez, Rui Silva, Carla Sacramento y Moses Tanui. La prueba está incluida en el calendario de carreras en ruta de la Real Federación Española de Atletismo y, entre 2003 y 2006, fue la quinta más valorada en la distancia media.
La declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional llegó en 2019. La carrera se celebra el fin de semana más próximo a las fiestas de San Antón, en un entorno urbano que conserva las luces de Navidad de acuerdo con el dicho "Hasta San Antón, Pascuas son". Mientras los atletas recorren las calles, los espectadores los animan portando antorchas, especialmente en el tramo final de la competición.
La presencia del fuego procede de las lumbres de San Antón, vinculadas a fiestas profanas y campesinas. Las antorchas se han convertido en uno de los principales elementos identificativos de la carrera: en 2007, el Ayuntamiento llegó a repartir 4.000. Al terminar la prueba, los jiennenses las queman en las lumbres, donde se cantan melenchones y se comen rosetas.
El recorrido tiene como punto de salida y llegada la glorieta de Blas Infante, en el extremo de la avenida de Andalucía, conocida como el Gran Eje. La carrera combina así la participación deportiva con el paso por distintos espacios de la capital, desde sus principales avenidas hasta el entorno de la Catedral y los barrios por los que discurre la competición.
La organización en dos modalidades permite la participación de corredores de distintas edades. La carrera A, de aproximadamente cuatro kilómetros, está destinada a las categorías alevín, infantil y cadete. Su salida suele fijarse a las 19.30 y su trazado es mayoritariamente llano, con un recorrido que transcurre por el Gran Eje y sus calles paralelas superiores.
Los premios de esta modalidad incluyen un detalle propio de la participación infantil: además del trofeo, los vencedores absolutos masculino y femenino reciben su peso en chucherías. En la prueba de mayor distancia, ese mismo criterio se aplica a uno de los productos característicos de la provincia, el aceite de oliva.
La carrera B, de unos nueve kilómetros, comienza una hora después y comprende las categorías juvenil, júnior, promesa, sénior y veteranos. En su distribución de salida, los atletas federados ocupan la primera línea, con los dorsales del 1 al 500, mientras que los demás participantes se agrupan en una segunda línea.
Desde el Gran Eje, el itinerario asciende por la Puerta del Ángel hasta la plaza de Santa María, donde los corredores pasan junto al Ayuntamiento y la Catedral. Después desciende por la Carrera de Bernabé Soriano y se interna en el barrio de Santa Isabel. Allí comienza una bajada en zigzag que conduce de nuevo al Gran Eje, escenario del último kilómetro bajo la luz de las antorchas.
Los vencedores masculino y femenino reciben, además del trofeo, una cantidad de aceite de oliva equivalente a su propio peso. El carácter popular de la convocatoria también se refleja en la entrega de medallas y camisetas conmemorativas a los participantes cuando llegan a meta.
El palmarés comenzó en 1984 con las victorias de Juan José Rosario y Eva Cazalilla. Rosario repitió triunfo en 1985 y 1986, encadenando tres primeros puestos consecutivos. En aquellas dos ediciones, la ganadora femenina fue Laura Blanco. La década de los ochenta, dominada por los atletas españoles, también dejó los nombres de José Luis González, Asunción Sinovas, Luis Adsuara y Carmen Mingorance entre los vencedores.
La victoria de Suleman Nyambui en 1989 abrió una sucesión de nueve triunfos extranjeros en la competición masculina, que se prolongó hasta 1997. Durante ese periodo vencieron corredores como Ondoro Osoro, William Koech, Paul Bitok, William Sigei, Moses Tanui, Joseph Kimani y David Chelule. Isaac Viciosa puso fin a esa secuencia en 1998, antes de las dos victorias consecutivas de Manuel Pancorbo en 1999 y 2000.
En la competición femenina, las atletas extranjeras encadenaron quince ediciones ganadoras entre 1989 y 2003. En ese tramo del palmarés figuran Rosa Mota, Yelena Románova, Albertina Dias y Derartu Tulu, además de la etíope Gennet Georgis, que ganó en 1997, 1998 y 1999. Georgis y Juan José Rosario son los dos corredores que lograron tres victorias consecutivas en el historial facilitado hasta 2019.
Carla Sacramento también consiguió tres triunfos, en 2002, 2003 y 2005, mientras que Marta Domínguez ganó en 2004, 2006 y 2008. La década de los dos mil dejó, además, las victorias masculinas de Alberto García en 2001 y 2002, Isaac Viciosa en 2003, Rui Silva en 2004 y José Ríos en 2006. Zersenay Tadesse se impuso en 2005 y 2007, antes de los triunfos de Yonas Kifle e Isaac Shibatu en las dos últimas ediciones de aquella década.
En los años siguientes, Sebastián Martos venció en 2012 y 2016, Antonio Jiménez Pentinel lo hizo en 2013 y 2014 y Carles Castillejo ganó en 2017 y 2018. En el cuadro femenino, Esther Hidalgo García obtuvo la victoria en 2012, 2013 y 2015, mientras que Nazha Macroch se impuso en 2017 y 2018. Mohamed Abdeselam y Carolina Robles fueron los ganadores de la edición de 2019.
El reconocimiento que recibirá esta noche la Noche de San Antón se enmarca en unos premios que la Diputación de Jaén concede desde 1998 a personas y entidades que contribuyen a dar a conocer la provincia y a impulsar su proyección turística. En esta edición, la carrera compartirá la distinción con el hotel restaurante El Curro de Burunchel, la Asociación de Artesanos de Úbeda y el documental Decían que aquí no había ná.
El Curro, situado en Burunchel, en el municipio de La Iruela, cumple 25 años como negocio familiar liderado por mujeres a las puertas del Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. La Asociación de Artesanos de Úbeda será reconocida por su labor de preservación de la alfarería ubetense y por reunir a artesanos de la provincia.
Por su parte, el documental de Visual Comunicación aborda la transformación gastronómica de Jaén, donde cinco restaurantes cuentan con una estrella Michelin. La producción obtuvo la Biznaga de Plata al mejor largometraje de la sección oficial de Cinema Cocina en el 29 Festival de Málaga.
Los cuatro premiados se incorporarán a una relación de distinguidos en la que figuran Raphael, David Broncano y Pedro Duque, junto a festivales, escritores y entidades vinculadas a la promoción turística jiennense. La Carrera Urbana Internacional Noche de San Antón lo hará con una trayectoria que comenzó con 180 participantes y que mantiene unidos el atletismo, las antorchas y las lumbres de los barrios de Jaén.
La cita deportiva comenzó con 180 corredores y alcanzó los más de 12.000 participantes en 2017. Entre ambas cifras se encuentra la historia de una carrera organizada por el Patronato Municipal de Deportes de Jaén que incorporó la competición atlética a las fiestas de San Antón. Las antorchas del público, las calles todavía iluminadas con los adornos navideños y las lumbres que esperan después de la llegada a meta forman parte de su desarrollo.
El presidente de la Diputación de Jaén, Juan Latorre, destacó que "en las 43 ediciones que se han celebrado de esta prueba se ha consolidado como uno de los grandes referentes del atletismo para corredores de élite nacionales e internacionales, a los que se suman miles de deportistas populares cada año". También resaltó su capacidad para "fusionar deporte con cultura, turismo y tradición", una de las características que sustentan el reconocimiento provincial.
Ese vínculo con las costumbres jiennenses estuvo presente desde el comienzo. La carrera nació con la finalidad de dotar a la ciudad de un acontecimiento deportivo popular que acompañase a las lumbres de San Antón. Para facilitar la participación, se estableció que la inscripción fuera completamente gratuita y que no resultara necesario pertenecer a un club federado de atletismo.
Con el paso de las ediciones, aquella convocatoria amplió su participación y adquirió carácter internacional con la presencia de atletas como Abel Antón, Martín Fiz, Fabián Roncero, Marta Domínguez, Rui Silva, Carla Sacramento y Moses Tanui. La prueba está incluida en el calendario de carreras en ruta de la Real Federación Española de Atletismo y, entre 2003 y 2006, fue la quinta más valorada en la distancia media.
La declaración de Fiesta de Interés Turístico Nacional llegó en 2019. La carrera se celebra el fin de semana más próximo a las fiestas de San Antón, en un entorno urbano que conserva las luces de Navidad de acuerdo con el dicho "Hasta San Antón, Pascuas son". Mientras los atletas recorren las calles, los espectadores los animan portando antorchas, especialmente en el tramo final de la competición.
La presencia del fuego procede de las lumbres de San Antón, vinculadas a fiestas profanas y campesinas. Las antorchas se han convertido en uno de los principales elementos identificativos de la carrera: en 2007, el Ayuntamiento llegó a repartir 4.000. Al terminar la prueba, los jiennenses las queman en las lumbres, donde se cantan melenchones y se comen rosetas.
El recorrido tiene como punto de salida y llegada la glorieta de Blas Infante, en el extremo de la avenida de Andalucía, conocida como el Gran Eje. La carrera combina así la participación deportiva con el paso por distintos espacios de la capital, desde sus principales avenidas hasta el entorno de la Catedral y los barrios por los que discurre la competición.
La organización en dos modalidades permite la participación de corredores de distintas edades. La carrera A, de aproximadamente cuatro kilómetros, está destinada a las categorías alevín, infantil y cadete. Su salida suele fijarse a las 19.30 y su trazado es mayoritariamente llano, con un recorrido que transcurre por el Gran Eje y sus calles paralelas superiores.
Los premios de esta modalidad incluyen un detalle propio de la participación infantil: además del trofeo, los vencedores absolutos masculino y femenino reciben su peso en chucherías. En la prueba de mayor distancia, ese mismo criterio se aplica a uno de los productos característicos de la provincia, el aceite de oliva.
La carrera B, de unos nueve kilómetros, comienza una hora después y comprende las categorías juvenil, júnior, promesa, sénior y veteranos. En su distribución de salida, los atletas federados ocupan la primera línea, con los dorsales del 1 al 500, mientras que los demás participantes se agrupan en una segunda línea.
Desde el Gran Eje, el itinerario asciende por la Puerta del Ángel hasta la plaza de Santa María, donde los corredores pasan junto al Ayuntamiento y la Catedral. Después desciende por la Carrera de Bernabé Soriano y se interna en el barrio de Santa Isabel. Allí comienza una bajada en zigzag que conduce de nuevo al Gran Eje, escenario del último kilómetro bajo la luz de las antorchas.
Los vencedores masculino y femenino reciben, además del trofeo, una cantidad de aceite de oliva equivalente a su propio peso. El carácter popular de la convocatoria también se refleja en la entrega de medallas y camisetas conmemorativas a los participantes cuando llegan a meta.
El palmarés comenzó en 1984 con las victorias de Juan José Rosario y Eva Cazalilla. Rosario repitió triunfo en 1985 y 1986, encadenando tres primeros puestos consecutivos. En aquellas dos ediciones, la ganadora femenina fue Laura Blanco. La década de los ochenta, dominada por los atletas españoles, también dejó los nombres de José Luis González, Asunción Sinovas, Luis Adsuara y Carmen Mingorance entre los vencedores.
La victoria de Suleman Nyambui en 1989 abrió una sucesión de nueve triunfos extranjeros en la competición masculina, que se prolongó hasta 1997. Durante ese periodo vencieron corredores como Ondoro Osoro, William Koech, Paul Bitok, William Sigei, Moses Tanui, Joseph Kimani y David Chelule. Isaac Viciosa puso fin a esa secuencia en 1998, antes de las dos victorias consecutivas de Manuel Pancorbo en 1999 y 2000.
En la competición femenina, las atletas extranjeras encadenaron quince ediciones ganadoras entre 1989 y 2003. En ese tramo del palmarés figuran Rosa Mota, Yelena Románova, Albertina Dias y Derartu Tulu, además de la etíope Gennet Georgis, que ganó en 1997, 1998 y 1999. Georgis y Juan José Rosario son los dos corredores que lograron tres victorias consecutivas en el historial facilitado hasta 2019.
Carla Sacramento también consiguió tres triunfos, en 2002, 2003 y 2005, mientras que Marta Domínguez ganó en 2004, 2006 y 2008. La década de los dos mil dejó, además, las victorias masculinas de Alberto García en 2001 y 2002, Isaac Viciosa en 2003, Rui Silva en 2004 y José Ríos en 2006. Zersenay Tadesse se impuso en 2005 y 2007, antes de los triunfos de Yonas Kifle e Isaac Shibatu en las dos últimas ediciones de aquella década.
En los años siguientes, Sebastián Martos venció en 2012 y 2016, Antonio Jiménez Pentinel lo hizo en 2013 y 2014 y Carles Castillejo ganó en 2017 y 2018. En el cuadro femenino, Esther Hidalgo García obtuvo la victoria en 2012, 2013 y 2015, mientras que Nazha Macroch se impuso en 2017 y 2018. Mohamed Abdeselam y Carolina Robles fueron los ganadores de la edición de 2019.
El reconocimiento que recibirá esta noche la Noche de San Antón se enmarca en unos premios que la Diputación de Jaén concede desde 1998 a personas y entidades que contribuyen a dar a conocer la provincia y a impulsar su proyección turística. En esta edición, la carrera compartirá la distinción con el hotel restaurante El Curro de Burunchel, la Asociación de Artesanos de Úbeda y el documental Decían que aquí no había ná.
El Curro, situado en Burunchel, en el municipio de La Iruela, cumple 25 años como negocio familiar liderado por mujeres a las puertas del Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. La Asociación de Artesanos de Úbeda será reconocida por su labor de preservación de la alfarería ubetense y por reunir a artesanos de la provincia.
Por su parte, el documental de Visual Comunicación aborda la transformación gastronómica de Jaén, donde cinco restaurantes cuentan con una estrella Michelin. La producción obtuvo la Biznaga de Plata al mejor largometraje de la sección oficial de Cinema Cocina en el 29 Festival de Málaga.
Los cuatro premiados se incorporarán a una relación de distinguidos en la que figuran Raphael, David Broncano y Pedro Duque, junto a festivales, escritores y entidades vinculadas a la promoción turística jiennense. La Carrera Urbana Internacional Noche de San Antón lo hará con una trayectoria que comenzó con 180 participantes y que mantiene unidos el atletismo, las antorchas y las lumbres de los barrios de Jaén.
J.P. BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR





























