Ir al contenido principal
Mostrando las entradas etiquetadas como Historias de un hojaldre peludo [Gonzalo Pérez Ponferrada]

Gonzalo Pérez Ponferrada | Carne de novio

Me llamo María Madrid y me he comido a mi novio. Amé y quise a mi novio Guillermo hasta límites que rozan la indecencia. Aun así, lo reconozco: experimenté más placer alimentándome con su carne que haciendo el amor con él. Masticándolo descubrí un goce sublime. He tardado más de un…

Gonzalo Pérez Ponferrada | La ventana de Amelia

Amelia se desnudaba todas las noches delante de la ventana de su vecino. La ventana se encontraba al otro lado del patio, frente a su habitación. Nunca la vio abierta. Jamás oyó la voz de su vecino. Pero ella sabía que él estaba ahí mirándola, deseándola. Era un admirador secreto. …

Gonzalo Pérez Ponferrada | La muerte de un periodista

Estoy en un destartalado sótano con un periodista de tribunales. Él está maniatado. La humedad es rancia. La tierra mojada de este agujero se mezcla con el aroma de las fritangas que se cocinan en una tasca cercana. No sé cuántas horas llevo aquí. Me obsesiona la duración del tiempo y su…

Gonzalo Pérez Ponferrada | El día más largo de Ubaldo Albolafia

Ubaldo Albolafia creía que había vida después de la muerte. Por eso, siempre intentó tener bien ordenada su herencia para que no lo pillaran por sorpresa. Incluyendo la colección de los cómics de Hazañas Bélicas , legados a su nieto. A Ubaldo no le molestaba el hecho de morirse, si…

Gonzalo Pérez Ponferrada | El hedor dulzón de un cadáver

La jueza de guardia tardó muy poco tiempo en llegar al lugar de los hechos y ordenar el levantamiento del cadáver de Javier Délano. En Madrid, cuando los solitarios se mueren, nadie se entera. Este tipo de muertos suelen pudrirse durante días en sus casas hasta que el mal olor les delata…

Gonzalo Pérez Ponferrada | Sombreros

Manuel Arinaga se sintió bastante contrariado la tarde que no encontró su cabeza. Ocurrió un instante después de haber decidido volársela con un viejo revolver Smith. Manuel quería matarse. La suerte le había abandonado. Había pasado de dirigir una próspera firma de abogados a coordinar l…

Gonzalo Pérez Ponferrada | La eterna duda de Pércibal Reynolds

Acaba de subir a la planta 61 de la torre Chrysler. Es el último piso. Toda la estancia está herméticamente cerrada. Rompe los cristales de la ventana para poder salir al exterior. Nunca pensó que el juicio final le llegaría en 2012. Pércibal Reynolds brindaba hace solo unos meses la entr…

Gonzalo Pérez Ponferrada | La ejecución de Williams Wood

Volví a ver a Williams Wood Tennessee unas horas antes de ser ejecutado en el pabellón de la muerte, en la pequeña ciudad tejana de Huntsville. Le quedaban solo 24 horas de vida. Wood había decidido concederme la entrevista que me denegó diez años atrás cuando lo condenaron. En aquella ép…

Gonzalo Pérez Ponferrada | Los sueños no tienen tiempo

Era una mujer de 24 años y, a pesar de su juventud, nunca esperó nada de nadie. Por eso jamás tuvo que sentarse en un banquito aguardando a que cualquier desgraciado le prestara atención. Nunca quería estar sola, por eso compraba sus compañías. Daba igual que fueran hombres o mujeres porq…

Gonzalo Pérez Ponferrada | La trinchera

El soldado está solo en su trinchera. Desde hace dos horas sigue parapetado con la metralleta en el mismo lugar donde su comandante lo dejó con la orden de no abandonar su puesto. Se presentó voluntario para la misión. Para luchar y defender a su patria que, en ese momento, se reducía a u…

Gonzalo Pérez Ponferrada | Secuestro

Estoy en una habitación muy oscura. Sólo se percibe un breve rayo de luz que proviene de la cerradura de la puerta. Dos hombres me están golpeando por todo el cuerpo con bates de béisbol. Caigo al suelo. Me sangra la cabeza. Así, maniatado y mal herido, me dejan abandonado y se van. N…

Gonzalo Pérez Ponferrada | Los olores de Teodora Castro

El cadáver de Teodora Castro sigue oliendo a sexo a pesar de llevar muerta más de cinco años. Desde que ella falleció, su cuerpo permanece de la misma manera: incorrupto, con ese olor penetrante, denso y con un fuerte poder afrodisíaco. Estoy muy cerca de ella, mucho más de lo que ustedes…

Gonzalo Pérez Ponferrada | Un hombre con suerte

Hubo un tiempo en que Alejandro Pérgamo se levantaba todos los días con ganas de morirse. Cada mañana, cuando salía el sol, Alejandro se pegaba un tiro en la boca. "Es un tipo con suerte", decían los vecinos que conocían su extraña afición. El ritual siempre era el mismo: Al…

Gonzalo Pérez Ponferrada | El pelotón de fusilamiento

Querido amigo Luis: mañana voy a morir. Me eliminarán unos desconocidos que no tienen ningún interés en matarme. Me imagino que no me dará tiempo para ver sus rostros. El nerviosismo y el terror de ese momento me dejará ciego de miedo. Creo que lo peor de esto es estar quieto. Temiendo el…

Gonzalo Pérez Ponferrada | Cuando el hombre fue feliz

Hace unos diez mil años, el ser humano vivía de la recolección de frutos silvestres y de la caza de animales. En aquellos tiempos no existían las diferencias sociales. Todos recibían los mismos alimentos y vivían de la misma manera. Esos grupos humanos que se constituían en bandas de unas…

Gonzalo Pérez Ponferrada | Una hora y diez minutos

Hace unos días, un amigo que es periodista y cuentista a la vez, me llamó por teléfono y me dijo: “En Canarias han retrasado la hora diez minutos”. “¿Cómo? ¡No entiendo nada!”, le repliqué poniéndome en guardia, porque de este amigo mío que se llama Bernardo de Lascasas te puedes esperar …

© 2020 Porcuna Digital · Quiénes somos · diarioandaluciadigital@gmail.com

Designed by Open Themes & Nahuatl.mx.