Bodegas Robles, referente indiscutible de la viticultura ecológica y la sostenibilidad en la Denominación de Origen Protegida (DOP) Montilla-Moriles, ha sumado un hito sin precedentes a su palmarés internacional. Su emblemático vino dulce de solera, Pedro Ximénez Selección 1927 Oro, ha conquistado el máximo reconocimiento en la prestigiosa cata de primavera de AWC Vienna 2026, el mayor concurso de vinos oficialmente reconocido del mundo por su volumen de muestras.
El vino dulce de solera de la firma montillana ha sido proclamado oficialmente Trophy Winner en la categoría Gespritete Weine, una denominación que engloba los vinos generosos y fortificados. El reconocimiento sitúa a este Pedro Ximénez de la Denominación de Origen Protegida (dop) Montilla-Moriles en lo más alto de su categoría dentro del certamen, considerado el mayor concurso de vinos oficialmente reconocido del mundo por su volumen de muestras.
Además, el resultado adquiere especial relevancia porque el Pedro Ximénez Selección 1927 Oro se ha impuesto a reconocidos oportos, sherrys y madeiras procedentes de algunas de las principales regiones vitivinícolas del mundo. La evaluación se llevó a cabo mediante una rigurosa cata a ciegas individual y bajo estrictas normas de valoración.
Para Francisco Robles, gerente de Bodegas Robles, el galardón respalda el modelo de producción desarrollado por la firma y su estrecha vinculación con el territorio. Robles afirma que "la calidad diferenciada no se improvisa: nace de un suelo vivo, de viticultura ecológica y del respeto a las levaduras autóctonas". Para el bodeguero montillano, "que el mayor certamen oficialmente reconocido del mundo sitúe a nuestro Pedro Ximénez en el primer puesto absoluto es un orgullo que demuestra que, cuanto más cuidamos la tierra, mejores son nuestros vinos y más respetamos nuestras raíces".
Por su parte, la responsable técnica y enóloga de Bodegas Robles, Rocío Márquez, señala que "la uva Pedro Ximénez es una joya que nos permite explorar y expresar la esencia de nuestra tierra de una manera excepcional. Lograr 96 puntos en Viena, compitiendo con los fortificados más prestigiosos del planeta, es una recompensa al rigor técnico, al sentido del tiempo de Montilla-Moriles y a la paciencia que requiere la elaboración de estas joyas de solera".
El proceso de elaboración del Pedro Ximénez Selección 1927 Oro comienza con la vendimia manual de la uva Pedro Ximénez. Posteriormente, los racimos son sometidos al tradicional proceso de "asoleo" en las paseras del viñedo, donde permanecen expuestos al sol andaluz.
Durante esta fase, las uvas se voltean meticulosamente a mano cada día para conseguir una pasificación homogénea. Este trabajo permite concentrar de manera natural los azúcares y los aromas de la fruta antes de continuar con la elaboración del vino.
A continuación, el Pedro Ximénez experimenta un prolongado envejecimiento mediante el sistema dinámico de solera y criaderas. El proceso parte de la solera fundacional creada por la propia bodega en 1927 y aporta al vino la complejidad y el equilibrio entre madurez y frescura destacados en el certamen vienés.
La familia Robles se dedica a la elaboración de vinos desde 1927. A finales de la década de los noventa, la tercera generación tomó el relevo al frente de la bodega e instauró el desarrollo sostenible como uno de sus principales ejes estratégicos.
A principios del año 2000, la firma montillana decidió incorporarse a la viticultura ecológica y comenzó a trabajar con levaduras autóctonas. Desde entonces, ha desarrollado un modelo centrado en la sostenibilidad social, económica y medioambiental, así como en los compromisos vinculados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
En ese sentido, Bodegas Robles ha impulsado diferentes proyectos de investigación destinados a establecer los principios del manejo ecológico del viñedo con cubierta vegetal y a elaborar vinos generosos ecológicos capaces de expresar la identidad de la tierra y de la variedad de uva.
Francisco Robles subraya que "el mensaje es sencillo: cuanto más cuidamos el ecosistema, mejor producción de vino y de uva obtenemos a largo plazo". El gerente recalca también que "después de más de dos décadas promoviendo la biodiversidad en nuestros viñedos, reconocimientos como el TOP15 de Bodegas de la Década (2011 a 2020) nos confirman que elegimos el lado correcto".
De igual modo, el responsable de la bodega insiste en el papel de la cubierta vegetal para aportar una "cualidad diferenciada" a los vinos y actuar como "primera línea de defensa contra el cambio climático". La mayoría de las vides españolas son de secano, por lo que la pérdida de suelo y de carbono orgánico representa uno de los principales problemas medioambientales para el viñedo.
Por ello, la explotación familiar mantiene una cubierta vegetal formada por especies silvestres autóctonas de raíz corta y fijadoras de nitrógeno, entre ellas las trebolinas, las amapolas y las leguminosas. Bodegas Robles representa el 40 por ciento de las hectáreas de viñedo ecológico existentes en la provincia de Córdoba.
Desde finales del siglo XX, la firma se ha distinguido por su apuesta por la producción ecológica y actualmente es la primera bodega con Denominación de Origen en Andalucía que produce vino ecológico certificado mediante el manejo de cubiertas vegetales en sus viñedos. Robles resalta que "cultivamos las uvas con la intensidad de sabores y aromas que nos permite la agricultura ecológica, vigilamos su proceso natural y trasladamos toda esa riqueza del fruto en el vino".
Esta trayectoria permitió a Bodegas Robles situarse entre las quince Bodegas de la Década, correspondientes al periodo comprendido entre 2011 y 2020, según la Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino. La firma también recibió el Premio Enoturismo Rutas del Vino de España 2016, el Premio Andalucía de Agricultura 2016 y el Premio Alimentos de España 2014.
Además, a finales de 2024, la bodega obtuvo otro reconocimiento por su Agraz-Verjus, un aliño inspirado en la cocina tradicional de los imperios almohade y almorávide. El producto fue distinguido en la quinta edición de los Premios a los Mejores Productores Sostenibles de España, una iniciativa impulsada por BBVA en colaboración con El Celler de Can Roca, restaurante de Gerona con tres estrellas Michelin que fue considerado el mejor del mundo en 2013 y 2015.
El vino dulce de solera de la firma montillana ha sido proclamado oficialmente Trophy Winner en la categoría Gespritete Weine, una denominación que engloba los vinos generosos y fortificados. El reconocimiento sitúa a este Pedro Ximénez de la Denominación de Origen Protegida (dop) Montilla-Moriles en lo más alto de su categoría dentro del certamen, considerado el mayor concurso de vinos oficialmente reconocido del mundo por su volumen de muestras.
Además, el resultado adquiere especial relevancia porque el Pedro Ximénez Selección 1927 Oro se ha impuesto a reconocidos oportos, sherrys y madeiras procedentes de algunas de las principales regiones vitivinícolas del mundo. La evaluación se llevó a cabo mediante una rigurosa cata a ciegas individual y bajo estrictas normas de valoración.
Para Francisco Robles, gerente de Bodegas Robles, el galardón respalda el modelo de producción desarrollado por la firma y su estrecha vinculación con el territorio. Robles afirma que "la calidad diferenciada no se improvisa: nace de un suelo vivo, de viticultura ecológica y del respeto a las levaduras autóctonas". Para el bodeguero montillano, "que el mayor certamen oficialmente reconocido del mundo sitúe a nuestro Pedro Ximénez en el primer puesto absoluto es un orgullo que demuestra que, cuanto más cuidamos la tierra, mejores son nuestros vinos y más respetamos nuestras raíces".
Por su parte, la responsable técnica y enóloga de Bodegas Robles, Rocío Márquez, señala que "la uva Pedro Ximénez es una joya que nos permite explorar y expresar la esencia de nuestra tierra de una manera excepcional. Lograr 96 puntos en Viena, compitiendo con los fortificados más prestigiosos del planeta, es una recompensa al rigor técnico, al sentido del tiempo de Montilla-Moriles y a la paciencia que requiere la elaboración de estas joyas de solera".
El proceso de elaboración del Pedro Ximénez Selección 1927 Oro comienza con la vendimia manual de la uva Pedro Ximénez. Posteriormente, los racimos son sometidos al tradicional proceso de "asoleo" en las paseras del viñedo, donde permanecen expuestos al sol andaluz.
Durante esta fase, las uvas se voltean meticulosamente a mano cada día para conseguir una pasificación homogénea. Este trabajo permite concentrar de manera natural los azúcares y los aromas de la fruta antes de continuar con la elaboración del vino.
A continuación, el Pedro Ximénez experimenta un prolongado envejecimiento mediante el sistema dinámico de solera y criaderas. El proceso parte de la solera fundacional creada por la propia bodega en 1927 y aporta al vino la complejidad y el equilibrio entre madurez y frescura destacados en el certamen vienés.
Una firma casi centenaria
La familia Robles se dedica a la elaboración de vinos desde 1927. A finales de la década de los noventa, la tercera generación tomó el relevo al frente de la bodega e instauró el desarrollo sostenible como uno de sus principales ejes estratégicos.
A principios del año 2000, la firma montillana decidió incorporarse a la viticultura ecológica y comenzó a trabajar con levaduras autóctonas. Desde entonces, ha desarrollado un modelo centrado en la sostenibilidad social, económica y medioambiental, así como en los compromisos vinculados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
En ese sentido, Bodegas Robles ha impulsado diferentes proyectos de investigación destinados a establecer los principios del manejo ecológico del viñedo con cubierta vegetal y a elaborar vinos generosos ecológicos capaces de expresar la identidad de la tierra y de la variedad de uva.
Francisco Robles subraya que "el mensaje es sencillo: cuanto más cuidamos el ecosistema, mejor producción de vino y de uva obtenemos a largo plazo". El gerente recalca también que "después de más de dos décadas promoviendo la biodiversidad en nuestros viñedos, reconocimientos como el TOP15 de Bodegas de la Década (2011 a 2020) nos confirman que elegimos el lado correcto".
De igual modo, el responsable de la bodega insiste en el papel de la cubierta vegetal para aportar una "cualidad diferenciada" a los vinos y actuar como "primera línea de defensa contra el cambio climático". La mayoría de las vides españolas son de secano, por lo que la pérdida de suelo y de carbono orgánico representa uno de los principales problemas medioambientales para el viñedo.
Por ello, la explotación familiar mantiene una cubierta vegetal formada por especies silvestres autóctonas de raíz corta y fijadoras de nitrógeno, entre ellas las trebolinas, las amapolas y las leguminosas. Bodegas Robles representa el 40 por ciento de las hectáreas de viñedo ecológico existentes en la provincia de Córdoba.
Desde finales del siglo XX, la firma se ha distinguido por su apuesta por la producción ecológica y actualmente es la primera bodega con Denominación de Origen en Andalucía que produce vino ecológico certificado mediante el manejo de cubiertas vegetales en sus viñedos. Robles resalta que "cultivamos las uvas con la intensidad de sabores y aromas que nos permite la agricultura ecológica, vigilamos su proceso natural y trasladamos toda esa riqueza del fruto en el vino".
Esta trayectoria permitió a Bodegas Robles situarse entre las quince Bodegas de la Década, correspondientes al periodo comprendido entre 2011 y 2020, según la Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino. La firma también recibió el Premio Enoturismo Rutas del Vino de España 2016, el Premio Andalucía de Agricultura 2016 y el Premio Alimentos de España 2014.
Además, a finales de 2024, la bodega obtuvo otro reconocimiento por su Agraz-Verjus, un aliño inspirado en la cocina tradicional de los imperios almohade y almorávide. El producto fue distinguido en la quinta edición de los Premios a los Mejores Productores Sostenibles de España, una iniciativa impulsada por BBVA en colaboración con El Celler de Can Roca, restaurante de Gerona con tres estrellas Michelin que fue considerado el mejor del mundo en 2013 y 2015.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR
FOTOGRAFÍA: JOSÉ ANTONIO AGUILAR
























